Beneficios para la salud de la cerveza, la protagonista de tapas, comidas y cenas, ¿tiene riesgos tomarla incluso si la bebemos con moderación?

Existen muchos prejuicios alrededor de la cerveza. Algunos la consideran vulgar dañina y hasta con sabor desagradable; sin embargo, diversos estudios han demostrado los beneficios que trae para la salud esta bebida hidroalcohólica que se obtiene de forma natural a través de la fermentación de la malta de cebada.

Desde las civilizaciones más primitivas se consume la cerveza. Sin importar las diferencias culturales, los pueblos antiguos encontraron en el consumo de cerveza alimento, satisfacción y beneficio para la salud.

La cerveza

La cerveza es perjudicial para nuestro organismo y es tóxica para determinados órganos, de forma que, si se ingiere en cantidades excesivas puede ser muy perjudicial para la salud.

En la actualidad, los expertos en salud reconocen que “el consumo habitual de cerveza puede ser beneficioso, siempre y cuando este se realice acompañando a las comidas y este sea moderado o muy moderado“. Como factor en contra de la salud de las personas, advierten que “la cerveza contiene alcohol etílico en variable cantidad en su composición”.

Además, recuerdan que “esta sustancia es perjudicial para nuestro organismo y es tóxica para determinados órganos, de forma que, si se ingiere en cantidades excesivas puede ser muy perjudicial para la salud”.

Composición de la cerveza

La cerveza está compuesta por:

  • Agua en un 92-96%,
  • Azúcares,
  • Proteínas en escasa cantidad,
  • Ácidos orgánicos,
  • minerales,
  • Vitaminas del grupo B,
  • Ácido fólico y alcohol etílico.

Su contenido en calorías se encuentra entre 38 y 45 calorías por cada 100 ml y el contenido alcohólico es muy variable pues oscila entre los 4º y los 8 grados.

Mitos y realidades

A la cerveza se le achaca en múltiples ocasiones la barriga que afea nuestro aspecto físico, pero cada vez surgen más estudios que también la relacionan con efectos positivos para la salud. La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), en colaboración con el Centro de Información Cerveza y Salud, “ponía en marcha una campaña informativa en los hospitales sobre los beneficios del consumo moderado de esta bebida sobre el riesgo cardiovascular, los problemas de osteoporosis y de obesidad”.

El estudio Cerveza, Dieta Mediterránea y enfermedad cardiovascular, realizado por el Hospital Clínic, las Universidades de Barcelona y Málaga, y  el Instituto de Salud Carlos III, entre otras instituciones, explica que “el consumo moderado de cerveza produce efectos positivos en relación con las enfermedades cardiovasculares”.

La cerveza y la salud

El consumo moderado de cerveza produce efectos positivos en relación con las enfermedades cardiovasculares.

Esta investigación trabajó con una muestra de 1.249 participantes con un elevado riesgo vascular, y ha analizado “la relación entre consumo moderado de cerveza, factores de riesgo cardiovascular, dieta y actividad física”. Según sus investigadores, “las personas que consumían cerveza habitualmente de forma moderada presentaban una menor incidencia de diabetes mellitus e hipertensión, así como unas cifras de colesterol HDL (bueno) mayores que los no bebedores”.

No olvides que todos los beneficios antes señalados se enmarcan en una dieta equilibrada y en el consumo moderado de cerveza, ya que la ingesta de alcohol en exceso siempre repercute de manera negativa en nuestra salud y calidad de vida.

Propiedades saludables de la cerveza

La cerveza puede reportar al organismo algunos beneficios:

  • Aumenta la diuresis y favorece las funciones renales de filtración y depuración.
  • Mejora la salud intestinal. Al ser una bebida fermentada, diversifica la flora intestinal y mantiene una microbiota más sana.
  • Sus polifenoles tienen un efecto antioxidante, protegen los epitelios vasculares y ayudan a controlar las cifras de colesterol.
  • Su aporte calórico puede hacer de ella un alimento líquido.
  • Proporciona cantidades más que aceptables de ácido fólico y de vitaminas del complejo B.
La cerveza

La cerveza aumenta la diuresis y favorece las funciones renales de filtración y depuración.

¿Qué es consumo moderado?

Es aquel que por su cantidad, su momento de ingestión y su contenido en alcohol, aprovecha al máximo los efectos saludables de la cerveza evitando los efectos nocivos generados por el alcohol etílico que contiene.

Está en relación con el peso, la edad, la tolerancia y el momento de ingerir el alcohol. Así, las mujeres toleran peor el alcohol. A misma cantidad de alcohol, la tolerancia es mayor si el peso está en 90 Kg que si está en 50 Kg, o si es un adulto o un adolescente. Si el alcohol se toma acompañado de alimentos, su tolerancia es mayor.

La cerveza

La cerveza mejora la salud intestinal. Al ser una bebida fermentada, diversifica la flora intestinal y mantiene una microbiota más sana.

La cerveza sin alcohol puede ser una buena opción. Además de mantener todas las cualidades saludables de la cerveza, evita la presencia del alcohol como elemento nocivo para la salud y tiene la gran ventaja de aportar a la dieta menos calorías.