Zeena envasa sus productos en latas de aluminio 100% reciclado y reciclable, protegidas por una película interna de VINSAFE para asegurar máxima calidad

Zeena atiende a las nuevas tendencias del sector que señalan un importante crecimiento de vinos jóvenes y ecológicos en formatos pick & go: “Rebelde, joven, guerrera, honesta y soñadora, Zeena es, por tanto, un cambio positivo que anima al consumidor a superar cualquier complejo, para que disfrute del vino dónde y cuándo quiera”.

Zeena

La primera propuesta es la Garnacha catalana de la Terra Alta, actualmente comercializada a través de su tienda online y marketplaces especializados.

“Nuestro público es el ciudadano del mundo, la gente urbana, nómada, consumidora de delivery food, compradora digital, consumidora de redes sociales —especialmente de Instagram— y que se preocupa por su salud, aunque sin excesos. Zeena habla de actitudes, pasa de edades, razas y géneros. A los perfectly imperfects nos importa la salud y nos cuidamos, pero también disfrutamos de nuestros caprichos”, indica la fundadora.

En esta empresa se prioriza la calidad de sus productos, haciendo una selección consciente de las uvas que originan sus vinos. Con cierta vocación divulgativa, su primera intención es “enlatar monovarietales de las mejores variedades españolas que instruyan al nuevo consumidor sobre la extraordinaria materia prima nacional. La compañía, además, trabaja bajo un firme compromiso con el I+D, para lo que colabora estrechamente con un Centro tecnológico de apoyo integral a la I+D+i para el sector vitivinícola”.

Los inicios

“Mi afición por el mundo del vino empezó en 2013, al embarcarme en el relanzamiento de Mas Perinet, una bodega afincada en la zona vitivinícola del Priorat, donde crecí y aprendí de maravillosos profesionales”, explica Sana Khouja.

Sana Khouja desempeñó un rol clave en el establecimiento de la infraestructura operativa tras la compra de la bodega, y contribuyó al aumento del 400% de su valor, tras la alianza con el importante bodeguero de Napa Robin Baggett.

Con tan solo 33 años, a finales del 2019, Sana Khouja fundadó Mindful Drinkers, propietaria de Zeena. Esta joven de ideas revolucionarias nació en Marruecos en el seno de una familia muy humilde. Llegó a España con 15 días de vida y es la primera de 4 hijos. Se crió en el barrio barcelonés del Raval, donde combinó sus estudios con trabajos como limpiar pisos y dar clases a los hijos de maestros y vecinos.

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“Cuando cogí la primera lata, lo primero que se me pasó por la cabeza fue que a alguien como a mí, que llevaba años en el mundo del vino, no se me podía ofrecer un vino en lata”.

Escolarizada en La Salle y los Escolapios, fue becada por la prestigiosa ESADE y posteriormente cursó un MBA en EADA Business School y el programa Driving Leadership Potential Program (DLP) en el IESE Business School de NYC.

El objetivo de Zeena no es luchar contra el vino embotellado

Bajo el eslogan ‘a sip of freedom’, el objetivo de Zeena no es luchar contra el vino embotellado, sino impulsar al vino hacia nuevos modos y momentos de consumo a los que la botella no alcanza.

“Un día cualquiera estaba en casa de unas amigas, me ofrecieron vino y me invitaron a cogerlo yo misma de la nevera. Al abrirla empecé a buscar el vino y no había manera de encontrarlo. ¿Cómo que no lo encuentras? Pero si tienes enfrente de tus narices vino blanco, tinto y rosado, me decían mis amigas. Fue en ese momento cuando me di cuenta de que estaba buscando el vino en el formato en el que estaba acostumbrada a encontrarlo; la botella.

“No me había planteado que podría estar en un formato diferente. Cuando cogí la primera lata, lo primero que se me pasó por la cabeza fue que a alguien como a mí, que llevaba años en el mundo del vino, no se me podía ofrecer un vino en lata. Pasada la resignación le di una oportunidad y, al probarlo… ¡Sorpresa! El vino estaba bueno”, cuenta Sana Khouja.

El objetivo de Zeena

El objetivo de Zeena no es luchar contra el vino embotellado, sino impulsar al vino hacia nuevos modos y momentos de consumo a los que la botella no alcanza.

Y agrega de esta experiencia en Nueva York:  “Ese vino me cautivó, desde entonces me puse a investigar, hablé con enólogos, viticultores, consumidores, empecé a buscar información sobre el enlatado, sus características, sobre las oportunidades que podría rendir para el vino este nuevo envase… Y no paré hasta hacer mi proyecto realidad; Zeena”.

Dos vinos jóvenes y con certificación

El enólogo Tomás Santos Irujo asesora constantemente el trabajo de la compañía. Él goza de amplia experiencia en importantes regiones vitícolas de Francia y España, la primera elección de Zeena ha sido la Garnacha de Terra Alta (Catalunya) de cultivo ecológico, con las que ha lanzado dos vinos jóvenes y con certificación vegana, carentes de aditivos y de azúcares añadidos.

  •  Zeena Blanco: a base de Garnacha blanca de 2020, de tono dorado elegante y brillante, aroma limpio con tonos florales y cítricos, seco y fresco en la boca, con cuerpo ligero;
  • Zeena Tinto: elaborado con Garnacha tinta de 2020, de color púrpura de brillo medio, aroma limpio, con notas de fresa y cereza, y paladar fresco con taninos muy sutiles.

Próximamente saldrá al mercado Zeena Rosado, también de Garnacha Tinta, de delicado tono rosa salmón, olor afrutado y floral, y notas lácticas de fruta roja. “La Garnacha es una variedad mediterránea, con notas de fruta fresca y floral, por lo que representa muy bien a Zeena. Sin embargo, la idea no es solo hacer vinos de Garnacha…”, explica Sana Khouja.

Zeena

Próximamente saldrá al mercado Zeena Rosado, también de Garnacha Tinta, de delicado tono rosa salmón, olor afrutado y floral, y notas lácticas de fruta roja.

Todos serán bajo la marca Zeena, porque “este nombre tiene una gran carga simbólica y de significados, que cada uno decida cuál es su favorito… Zeena, o Zina, nos remite a la cultura Bereber, de donde provengo. El pueblo Bereber es un pueblo de nómadas de una etnia milenaria, reliquia del mundo preislámico, que ha logrado transmitir su lengua, sus costumbres y sus tradiciones de generación en generación.

“Zina en árabe significa ‘bella’ y habla de un amor un tanto truncado por el destino. Es una de las canciones románticas por excelencia en la cultura argelina. Zeena evoca belleza pero, sobre todo, espíritu guerrero. ‘Xena’ la princesa guerrera, una heroína pionera que conquistó a miles de fans”.

Vino en latas de aluminio 100% reciclado y reciclable

Zeena envasa sus productos en latas de aluminio 100% reciclado y reciclable, protegidas por una película interna de VINSAFE para asegurar la máxima calidad y mantener inalterado el sabor y el aroma del vino, al estar sellado herméticamente a prueba de luz.

“Con el enlatado,  Zeena reduce significativamente el impacto medioambiental. Somos conscientes del impacto de cada una de las decisiones que se hacen y tratamos de cumplir con una filosofía plastic free. La lata contamina menos que el vidrio. El aluminio es 100% reciclable y el envasado de vino en latas da como resultado una huella medioambiental muy pequeña. Una lata se puede reciclar infinitas veces sin perder sus propiedades, mientras que el cristal tiene una vida finita”, explican desde la compañía.

Además, “ofrece beneficios tanto para retail como para Horeca, ya que permite más espacio para display de la marca, es menos pesado y más fácil de mover y reduce de costes de transporte y almacenaje, al ocupar menos espacio. Actualmente, los formatos de Zeena son de 187-200 ml para Horeca y travel y 250 ml para canal alimentación y exportación”.

“Emprender nunca es algo sencillo, y menos si lo haces en pleno confinamiento y, además, tienes un producto disruptivo que acaba con algunos formatos arraigados a un sector tan tradicional como el del vino. Si hubiésemos hecho caso a las críticas que nos hicieron desde el sector, Zeena no sería una realidad ahora mismo…”, señala la creadora de Mindful Drinkers.