El 21 de junio celebramos el Día del Smoothie, batido refrescante y aromático, el más cremoso de los licuados de consistencia suave y untuosa

Mango, agua de coco, spirulina, menta, lima, limón, jengibre. Una fiesta en tu paladar. Así de atractivo es el smoothie, el más cremoso de los licuados. Este batido incluye elementos lácteos en su composición para darle una consistencia suave y untuosa a la mezcla de frutas o verduras.

Hay smoothie para todos los gustos. Entre los más conocidos se encuentra el green smoothie, que se ha puesto de moda porque se le atribuyen efectos beneficiosos para el organismo. Por lo general, destacan por su variedad de colores y de sabores.

green smoothie

Entre los más conocidos se encuentra el green smoothie, que se ha puesto de moda porque se le atribuyen efectos beneficiosos para el organismo.

Por sus propiedades nutritivas, los  smoothies se aprovechan al máximo a la hora de establecer dietas que necesitan sustitutos para alimentos menos saludables: bollería, repostería y cereales. Algunos especialistas los recomiendan, sobre todo, a la hora del desayuno para comenzar el día con los nutrientes necesarios para el organismo.

El smoothie es, además, un buen aperitivo a media mañana o como merienda a media tarde: “En este caso muchas veces es suficiente con tomar 250 ml, es decir la mitad, para quitar la sensación de hambre y aguantar hasta la siguiente comida. En estos dos momentos del día tendemos a comer lo primero que vemos o tenemos al alcance. Podemos tener el smoothie preparado y así lo tenemos más fácil”.

Los smoothies llegaron para quedarse

Los smoothies parecen haber entrado en nuestras vidas para quedarse. Si haces una búsqueda sencilla en internet, encuentras centenares de recetas. Hasta para los establecimientos gastronómicos han abierto nuevas oportunidades. No solo han enriquecido su carta, sino que son capaces de prepararte un smoothie sobre la marcha.

Si lleva frutas y verduras, tiene que ser bueno“, es el análisis que siempre funciona para los que un inicio se mostraron escépticos. “Una bebida realizada a base de hortalizas y de frutas, además agua, leche o bebidas vegetales no puede ser perjudicial para la salud. En realidad, los smoothies son todo bondades siempre y cuando no te excedas en el consumo”, una presentación apetecible, ¿no creen?

Los smoothies

Los smoothies parecen haber entrado en nuestras vidas para quedarse. Si haces una búsqueda sencilla en internet, encuentras centenares de recetas.

El organismo absorbe más rápido la fruta y verdura triturada o licuada que la entera. Esto que a primera vista puede parecer beneficioso no lo es tanto, porque puede generar un incremento de la glucosa y alterar la producción de insulina. Este es un motivo para no sobrepasar la ingesta de un zumo natural al día. Hay más. Los vegetales crudos, uno de los ingredientes básicos de los batidos, son ricos en ácido oxálico”, aseguran.

Beneficios de los smoothies para los deportistas

Para los deportistas se recomienda que se preparen recetas de smoothie que contengan mayor cantidad de hidratos de carbono, es decir con frutas dulces como plátano, piña o mango y con dátiles. De esta forma, se asegura un buen aporte de energía para aguantar la sesión de entrenamiento.

Luego del entrenamiento, se sugieren recetas con un mayor aporte de proteínas como pueden ser batidos con avena, chía, hojas verdes o frutos secos, que van a ayudar a la recuperación muscular.

recetas de smoothie

Para los deportistas se recomienda que se preparen recetas de smoothie que contengan mayor cantidad de hidratos de carbono.

El smoothie constituye complemento ideal de una dieta equilibrada. No importa la edad. Son aconsejables para toda la familia. Puede ayudarte a calmar el calor en los días de verano o convertirse en un modo alternativo de utilizar verduras de temporada, como la calabaza. Es una opción rápida y al alcance de los menos cocinillas. En menos de 10 minutos estará listo.

Sin embargo, también se debe consumir con precaución, pues hay sustancias que aumentan “el riesgo de sufrir cálculos renales y también de inhibir o impedir la absorción de ciertos minerales necesarios para el organismo como el calcio, hierro o el potasio. Así que puede provocar déficits nutricionales“.

Nutricionalmente hablando, no es lo mismo beber un batido que comer un plato de vegetales a la plancha. En el licuado pierde muchas propiedades importantes.

Algunas propuestas

La consistencia de los smoothies es siempre cremosa, algo que se consigue añadiendo ingredientes lácteos, desde leche desnatada hasta yogures naturales y helados de crema, vainilla o nata.

Los smoothies pueden servirse como antesala de una comida, con el desayuno para empezar el día bien alimentados o como tentempié a media tarde. Además, estos batidos son un recurso nutritivo y sano para que los niños tomen fruta de manera habitual. Si bien es mejor comer la fruta y la verdura entera, masticándola, ante la tesitura del todo o la nada, será mejor tomarla de este modo que no hacerlo de ninguna forma.

Los smoothies

Los smoothies pueden servirse como antesala de una comida, con el desayuno para empezar el día bien alimentados o como tentempié a media tarde.

Green smoothie

Su aspecto y color verde con trocitos diminutos de hojas y semillas suspendidos en la superficie no es muy alentador. Con este batido verde se originó la moda actual de los smoothies, ya que se le atribuyen propiedades saludables.

Ingredientes:

  • 300 g de kiwi,
  • 400 g de pera conferencia, dos plátanos,
  • 100 g de hojas de espinacas frescas,
  • 100 g de hielo,
  • 20 ml de zumo de limón y
  • 250 g de yogur natural.

Elaboración:

Se limpian las hojas de espinacas. Se pelan y trocean la pera, los kiwis y plátanos. Se colocan las frutas y espinacas junto con el hielo y el yogur natural en un vaso de batidora, se agrega el zumo de limón y se tritura hasta conseguir una textura cremosa tipo sorbete. Se sirve recién elaborado, con una pajita y unos trocitos de fruta que acompañen el smoothie verde con pepitas de kiwi.

Smoothie de kiwi y plátano

Ingredientes:

  • 6 kiwis,
  • 2 plátanos,
  • 400 ml de zumo de naranja
  • 250 g de yogur desnatado natural.

Elaboración:

Se pelan los plátanos y los kiwis, se trocean en cuartos y se pasan por la licuadora. A este licuado se le añade zumo de naranja y un par de yogures y se mezcla. Se sirve de inmediato en vasos individuales antes de que se oxide el zumo y pierda su color. Se decora con unos trocitos de frutas.

Smoothie de fresa y helado

Ingredientes:

  • 100 g de fresas,
  • 100 g de plátano,
  • 200 g de helado de nata,
  • 200 ml de leche desnatada y
  • 20 g de azúcar

Elaboración:

Se lavan las fresas y se pela el plátano. Se trocean las frutas y se colocan en un vaso de batidora junto con el helado, la leche desnatada y el azúcar (puede ser sin azúcar, según el gusto personal y el punto de maduración de la fruta). Se tritura hasta lograr una textura cremosa. Si nos gusta notar los trocitos de frutas, no se tritura hasta el final para evitar que se deshaga por completo. Se puede sustituir el helado por yogur natural y un poco de hielo picado. Se recomienda tomar recién elaborado y fresquito.

Smoothie de cerezas y yogur

Ingredientes:

  • 400 g de cerezas picotas,
  • 200 g de manzana,
  • 400 ml de leche desnatada,
  • 200 ml de yogur natural y
  • 40 g de azúcar.

Elaboración:

Se lavan las cerezas y se trocean para quitarlas el hueso. Se juntan las cerezas con la manzana pelada y troceada, la leche y el yogur natural y, después, se tritura todo con ayuda de la batidora hasta obtener un batido cremoso. El punto de azúcar se modificará al gusto de cada uno. Se sirve decorado con unos trocitos de cerezas.