Hablemos de los vinos tintos jóvenes y el sistema de vinificación que se utilizó en su elaboración, ¿maceración carbónica o despalillado?

Hay una época del año donde los viñedos están de fiesta. Es el momento en que nace un vino pleno, potente, con todo el vigor que caracteriza la juventud. Sin embargo, también es el instante cuando se hace la revisión del proceso, de constatar si la decisión que se tomó en octubre fue la acertada: ¿despalillado o maceración carbónica? 

Lapuebla de la Barca

Lapuebla de la Barca presume de sus vinos tintos jóvenes.

En este post hablaremos de los vinos tintos jóvenes sin crianza. Por eso vamos a comenzar imaginando que tenemos aquí dos tipos de vinos tintos jóvenes: un tinto despalillado y un tinto de maceración carbónica. Cada uno de ellos tendrá su tiempo de protagonismo. Y no hay nada mejor que escuchar la experiencia de los que trabajan la tierra, veamos cómo resolvieron el dilema:

«En Lapuebla de la Barca, los Gómez Bernardo tomaron esta última resolución para su vino de cosechero. En una zona donde los tintos de maceración carbónica son multitud, ellos decidieron que no podían ni debían dejar de lado las bondades del despalillado y así nació en el año 2001, como algo diferenciador con otros tintos jóvenes, su estupendo 50/50. Que así se llama la criatura».

Lapuebla de la Barca es un municipio español de la provincia de Álava, en la comunidad autónoma del País Vasco. Está situado en el límite meridional de la provincia, a orillas del río Ebro y dentro de la comarca vitivinícola de la Rioja Alavesa. Su economía local se asienta sobre dos pilares fundamentales: el monocultivo de la vid y la industria relacionada principalmente con la elaboración del vino de rioja.

Vinos tintos jóvenes despalillados

Los vinos tintos despalillados son los que se destinan, sobre todo, para conservar como vinos de reserva, crianza y grandes reservas cuando la vendimia acaba. Lo primero que hacen es el despalillado.

Vinos tintos jóvenes despalillados

Vinos tintos jóvenes despalillados: en el proceso de despalillado se separan los granos de la parte vegetal del racimo.

El despalillado

En este proceso se separan los granos de la parte vegetal del racimo. Esto se debe a que el raspón puede aportar sustancias aromáticas vegetales y de tatinos «verdes» cuando se pasa a la fermentación. Y no queremos que haya ningún tipo de sabor herbáceo que no sea el sabor de la uva.

Otra de las ventajas que presenta el despalillado es el ahorro bastante considerable de espacio, pues aunque su peso represente solo entre el 3 y el 7% del total de la vendimia, en volumen representa cerca del 30%.

Puede hacerse antes o después del estrujado. A pesar de que las actuales estrujadoras tratan suavemente la uva y no deben romper los escobajos parece lógico que alguna fricción se producirá.

Dos rodillos que dan vueltas tienen la misión de exprimir la uva, sin embargo, en épocas pasadas se hacía pisando la uva. Luego el mosto va cogiendo algo de color, porque, lógicamente, se va exprimiendo a la vez. En la máquina entra toda la semilla, el jugo de la piel y todo lo que hay. Los hollejos de los sombreros, las pulpas de las pitas que flotan para darle color, sabor y aroma son muy importante en este tipo de elaboración que durante el proceso.

Vinos tintos jóvenes de maceración carbónica

Todos los años, por el mes de diciembre llegan los primeros vinos jóvenes, estos son el termómetro de lo que nos deparará la añada. La demanda de los vino tintos jóvenes crece y son muchas las bodegas que los elaboran. Es un vino sin crianza y, en el caso de los que presentamos a continuación se elaboró mediante el sistema de vinificación de maceración carbónica.

maceración carbónica

Vinos tintos jóvenes de maceración carbónica: aunque parezca un invento reciente, parece ser que el primer vino que empezó a consumir el hombre lo obtuvo por maceración carbónica o al menos así lo cuenta una leyenda.

La maceración carbónica

En el tanque de fermentación se introducen los racimos de uva enteros, formándose en el fondo del tanque una fina capa de mosto por el propio peso de la uva. Este mosto empieza a fermentar, liberando anhídrido carbónico que al no poder escapar desencadena la fermentación, hinchando los granos de uva, que al cabo de unos 8 /10 días reventarán. Cuando va quedando poco azúcar, toda la masa de uvas se prensará. La fermentación alcohólica y la maloláctica se produce de forma simultánea.

De esta forma se obtiene un vino de color muy cubierto, generalmente cereza o picota con tonos violáceos. A su color explosivo, hay que sumarle su potente y limpia nariz, rica en aromas frutales y florales. Son vinos que reflejan sin tapujos el terruño y la variedad de uva. En boca son muy sabrosos y con cuerpo, pero sobre todo muy frutales y con cierta astringencia, debida a la maceración con los raspones.

Se deben servir más bien fresquitos entre 12-15º C para resaltar su frescura y matices frutales, y consumir en el año, cuando sus caracteres primarios están al máximo.

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