Los barriles de roble americano le otorgan al vino un sabor especial

De la tierra salen los mejores matices que degustamos en un buen vino, pero no es el único ingrediente que puede dar la sensación de triunfo a un productor dedicado o un experto degustador.

Los avances en el secado adecuado de la madera al aire libre, durante dos años, el tipo de roble utilizado o la combustión lenta e intensa han permitido que su reputación se haya transformado.

Los barriles de roble americano le otorgan al vino un sabor más intenso con tonos más dulces. Por esta y otras razones se está haciendo más común que los productores elijan este tipo de barril. No solo hace que el proceso de producción sea más rápido, sino que libera matices de roble y vainilla inigualables. De ahí que el resultado se vuelva único y se aprecie esa característica tostada en los vinos envejecidos.

Roble americano en la producción de vino

El roble americano no solo hace que el proceso de producción sea más rápido, sino que libera matices de roble y vainilla inigualables.

La utilización de estos barriles, incluso por encima de los franceses, está siendo un instrumento, o “arma, aunque no tan secreta”, para los que desean incrementar la calidad del vino. El fabricante, llegado a este punto, decide el modo y cuánto usarlo para darle su sello personal.

Es natural que, en una industria de constante cambio, el roble americano marque el estilo de una nueva época. Nunca como hoy se han tenido a la mano tantos datos sobre los compuestos, tostados, porosidades y reacciones, sin olvidar que el vino se ha almacenado en madera desde hace más de dos mil años.

La experta Jancis Robinson recomienda poner en roble solo los vinos adecuados durante uno o dos años y exponerlos a una oxidación muy lenta con el objetivo de estabilizarlos antes del embotellamiento.

Los robles más usados en la vinificación son: el Quercus alba o roble blanco americano, que proviene de los bosques de Missouri y el medio oeste de Estados Unidos, confiere notas relacionadas con eneldo, coco y vainilla, ideal para vinos más estructurados; el Quercus robur o roble francés, popular para los vinos premium, con notas mucho más ligeras que otros, es más técnico y permite mayor oxidación, y el Quercus petrea o roble blanco europeo, que se obtiene principalmente de bosques franceses, húngaros y eslovacos , tiende a ser más denso.

Veamos la explicación de Ruth de Andrés, enóloga de cabecera de Vinistas.com, quien nos acerca a las diferencias entre el roble francés y el americano. Aquí encontramos ventajas y desventajas de ambos: