Lionel Messi y el enólogo Silvio Alberto sienten orgullo por este vino, un “blend” de cinco cepas, elaborado en la región donde salen los más premiados

Lionel Messi es un orgullo para el pueblo argentino y para el mundo. Ahora coloca otra cereza al pastel, porque agrega, a sus buenos atinos en la vida, su amor por el vino, afición que compartimos incondicionalmente. Recientemente, el futbolista y el enólogo encargado de la producción del vino cuentan los detalles del proceso.

Silvio Alberto, enólogo jefe de Bodegas Bianchi, fue el encargado de producir el vino personal de Messi. La bodega mendocina desarrolló una tirada de 3 mil botellas de vino elaboradas a partir del gusto del capitán del seleccionado argentino de fútbol.

Messi

Silvio Alberto, enólogo jefe de Bodegas Bianchi, fue el encargado de producir el vino personal del futbolista.

«Este es un gusto que quiere darse Messi”, explica el enólogo, quien cuenta que el proceso comenzó en 2018 y contó con el asesoramiento de Bodegas Bianchi e incluyó catas de vino en Rosario y en Barcelona.

«Es un proyecto que nació hace unos dos años te diría. Claramente la idea surgió porque nosotros le hacemos el Vino para la Fundación Lio Messi, pero en este caso fue hacer un vino exclusivamente para él, particular para él, fuera de lo que es el vino de la Fundación, dijo.

Un vino de gusto «más europeo»

“Mi vino tiene que ser mejor que el de Iniesta”, así dijo Messi, según las palabras de Silvio Alberto. Y el resultado fue “un blend de cinco cepas de uvas tinas: Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, algo de Cabernet Franc y Petit Verdot”.

«Tuvimos la oportunidad de compartir con él una degustación en Rosario, a fin del año pasado, en donde nos transmitió cuál era el estilo que buscaba, qué vino prefería, cuál era el nivel que quería, y en función de eso pudimos hacer el vino que ya lo tenemos en barrica», aseguró Silvio.

Messi

El resultado fue “un blend de cinco cepas de uvas tinas: Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, algo de Cabernet Franc y Petit Verdot”.

Las uvas provienen de la localidad de Los Chacayes, municipio de Tunuyán, en el Valle de Uco, a 120 kilómetros de la ciudad de Mendoza región de donde salen los mejores y más premiados vinos argentinos.

El vino de Messi ya pasó un año en barrica de roble, fue embotellado y quedará en estiba “esperando que evolucione para poder hacer el lanzamiento cuando Messi lo disponga”, según Alberto.

«Le propuso a Messi realizar dos mezclas de varietales distintas, a gusto de cada uno de ellos. Luego, ambas selecciones fueron sometidas a una votación en la que participaron su padre, sus hermanos y el gerente general de Bianchi.

«El gusto del futbolista «es más europeo», ya que «no le gustan los vinos pesados» y tiene preferencia por los más aromáticos y fáciles de beber. No obstante, Messi heredó esta otra pasión de su padre Jorge, quien disfruta especialmente de los vinos de Bianchi y fue uno de los impulsores del lanzamiento del primer vino de su hijo, que se llama L10 y está vinculado a la Fundación Leo Messi».

Él le pidió fue que fuera un vino con mucha fruta, con una muy buena estructura, pero que a la vez fuera fácil de tomar, no le gustaban esos vinos pesados, muy estructurados, complejos, sino algo que tuviera estructura y complejidad, pero que a la vez estuviera perfectamente equilibrado o balanceado.

La relación entre Bianchi y la institución benéfica la que sentó las bases para un segundo proyecto. A partir de la experiencia con L10 la familia decidió apostar por un vino personal del jugador, hecho a la medida de sus preferencias.

Leo Messi

Leo Messi y el vino exclusivo, Vega-Sicilia, cosecha 1960, que le regaló a su mamá.

A pesar de que este vino tiene como finalidad darle un gusto al futbolista, no se descarta la posibilidad de elaborarlo con fines comerciales. “Hablo seguido con Jorge Messi y haremos el lanzamiento del vino cuando esté en condiciones espectaculares para beberlo”, aseguró el enólogo.

Te puede interesar: