En el convento de Capuchinos se fabricaba cerveza en 1845, ¿sería esta la primera fábrica de cerveza que Segovia tuvo en el pasado?

El convento de Capuchinos se ubica en extramuros, enfrente de la Iglesia de San Hermenegildo y la Puerta de Córdoba. En este sitio que es un patrimonio histórico de Sevilla se documenta la aprobación de la primera cervecería de la región.

Dicho conjunto fue trasladado a Gibraltar con motivo de la invasión francesa de 1810. Una vez concluido el asedio, la gran mayoría de los cuadros volvieron a Sevilla, los cuales se pueden contemplar hoy en el Museo de Bellas Artes.

En un artículo de El Adelantado, José María Martín Sánchez explica que fue en el Boletín Oficial de la Provincia de Segovia de mediados del mes de mayo 1845 donde se anunció que se autorizaba y firmaba por el gobernador civil y jefe político, José ‘Pepe’ Balsera, lo siguiente:

«En el edificio ex Convento de Capuchinos se ha establecido una fábrica de de cerveza de todas clases… ¿Sería esta la primera fábrica de cerveza que Segovia tuvo en el pasado? De aquel entonces se han superado los 175 años y aquella historia tuvo otras ‘derivadas’ de las que dejo constancia».

Este lugar fue el Convento de San Buenaventura, Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, fundado en 1637 por los Condes de Cobatillas: «Sufrió saqueos y daños el edificio durante la guerra de la Independencia. La exclaustración ‘cerró’ el convento en 1835. Tuvo uso militar hasta 1929, cuando llegaron las Hermanas Oblatas. Estuvieron hasta 1996. Ahora hotel«.

«La referida cervecera que inició su actividad en plena desamortización ‘propuesta’ por Juan Álvarez Mendizábal (gobierno progresista), permaneció en régimen de alquiler en el ‘local’ durante dos años», explica Martín Sánchez.

Convento de Capuchinos 

En el edificio ex Convento de Capuchinos se ha establecido una fábrica de de cerveza de todas clases…

«Sabemos también que contó con despacho en el inicio de la calle Gascos, junto al Acueducto, donde vendía el producto de forma directa ¿Precios? (como ejemplo), por botella pequeña de 5 copas se pagaban 11 cuartos. En ‘plano’ curiosidad, dejo constancia de que si el cliente llevaba su propio vaso, que era habitual, le servían a precios diferentes”, agrega.

Según la documentación, la «empresa se reestructura y anuncia en el BOP que traslada su actividad a la Plaza de San Nicolás n.º 4 ‘lugar donde estuvo ubicado el Cuartel de la Guardia Provincial. En el mismo anuncio se deja constancia que será en el mismo sitio donde la empresa ‘expenda sus bebidas’. Era la fecha de 13 de agosto de 1847″.

La primera empresa cervecera en Segovia

Según los datos recogidos en la investigación, en el Convento de Capuchinos puede haber estado la primera empresa cervecera en Segovia, pero no la única en aquellos tiempos: «Constato, tras haber empleado el mismo método de búsqueda, que en julio de 1847, inicia fabricación de cerveza Miguel Morillo. Lo hace en el local de su propiedad, Canonjía Nueva n.º 1, allí se ubicaba el Café Morillo, donde se expenderán los productos (cerveza de espuma alemana (3) y limonada de gas), ‘a precios equitativos’», rezaba el anuncio.
Convento de Capuchinos y la fabricación de cerveza en 1845 1

Según los datos recogidos en la investigación, en el Convento de Capuchinos puede haber estado la primera empresa cervecera en Segovia, pero no la única en aquellos tiempos.

En la publicación Estadística Administrativa de la Contribución y del Comercio, Segovia figura con una sola empresa, entre las 41 que en España que la fabrican, si bien no se determina su ubicación ni nombre de la misma.

En el año 1870, Antonio Sancho, médico, director del Balneario Segoviano en c/ San Francisco, inició la actividad de fabricación, si bien debió ser durante un corto espacio de tiempo, pues ni en la propia información, del referido centro se recoge la actividad.

“Jueves diez y ocho de septiembre de mil seiscientos y catorce años, a las siete de la tarde, después de gran tempestad, tocó un rayo en el chapitel de nuestro templo catedral. El enmaderamiento era grande para sostener el mucho plomo que le cubría: estaba muy seco, al punto comenzó a arder la madera y derretirse el plomo.

«Convocase toda la ciudad, procurando defender las campanas y solo peligró la del reloj derretida con el fuego. Cerró la noche con mucha oscuridad y vientos, y cuando nuestros ciudadanos fatigados y lastimosos miraban el chapitel de la torre abrasado en media hora, comenzaron a arder los enmaderamientos de los tejados del templo”, declara un documento de la época.

Acerca del Convento de Capuchinos

  • El Convento de las Santas Justa y Rufina, conocido como Convento de Capuchinos, fue fundado en Sevilla (Andalucía, España) en el siglo XVII.
  • En 1834 el convento Convento de Capuchinos tenía: 23 sacerdotes, 1 profeso clérigo, 19 profesos no clérigos, 40 novicios clérigos, 10 novicios no clérigos y 10 postulantes.
  • Fue desamortizado en 1835. En 1838 fue adquirido por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. No obstante, por dejación de los pagos, el convento pasó de nuevo a manos del Estado. En 1839 pasó a manos de Antonio Rodríguez.
  • A mediados del siglo XIX, el Convento de Capuchinos fue otra vez propiedad del Estado y en 1856 fue adjudicado al Ayuntamiento, que instaló en el mismo el Hospital Provincial de Isabel II, tras las epidemias de enfermos de cólera que había habido en 1854 y 1855. En 1859 se habilitó para atender a heridos de guerra. Posteriormente, sirvió para acoger a pobres y vagabundos y como almacén de la alcaldía.
  • En 1894 el ayuntamiento otorgó el uso del convento a los capuchinos. En 1914 el convento pasó a ser propiedad de la orden a cambio de una huerta comprada en 1895.

Fuente: ​El Adelantado

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