Durante los once primeros meses del pasado año se han exportado un total de 1.325 millones de litros, que suponen una caída de –2,7% con respecto al mismo periodo de 2004, según los datos facilitados por la Federación Española del Vino (FEV).

En términos de valor se han facturado 1.445 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,97 por ciento, gracias al aumento de ventas del vino con Denominación de Origen (4,86 por ciento en volumen y 3,10 por ciento en valor).

Las ventas de vinos de mesa descienden un –5,58 por ciento en valor y –7,43 por ciento en volumen a pesar del crecimiento del vino de mesa envasado (8,91 por ciento en valor y 6,42 por ciento en volumen). Las pérdidas en volumen se producen por la caída registrada en la exportación de los vinos de mesa a granel, tanto en valor (-14,58 por ciento) como en volumen (-11,16 por ciento), hasta los 630,8 millones de litros exportados por los 710,1 millones del periodo enero-noviembre de 2004.

Por su parte, el vino espumoso aumenta en volumen (2,99 por ciento), hasta totalizar 97,4 millones de litros, y en valor (7,46 por ciento), con más de 260 millones de euros. Su precio medio creció un 4,34 por ciento.

Hay que destacar, una vez más, el fuerte descenso del vino de aguja en términos de volumen (-29,95 por ciento). Su precio medio (2,41 euros por litro) es un 236,49 por ciento más caro que hace un año.

Por mercados, Alemania y Reino Unido son nuestros principales clientes en términos de valor, facturando respectivamente un 19,09 y un 17,15 por ciento del total. En volumen, Francia y de nuevo Alemania suponen respectivamente el 21,97 y el 16 por ciento del total.