La geometría para catar vino es un método que en los últimos tiempos ha despuntado; aunque sacrifica precisión, ahorra tiempo y dinero

El éxito de cualquier empresa radica en la calidad de sus productos y en que estos respondan a las necesidades del consumidor. Con la finalidad de lograr estos objetivos un grupo de personas se contratan y son entrenadas para ello. El uso de la geometría como base para catar vinos ha cambiado en gran medida esta situación. Si bien es cierto que sacrifica un poco la precisión de los resultados, se ha probado que ahorra tiempo y dinero.

geometría en la cata de vino

Ejemplo de opinión global de un grupo de catadores.

Uno de los métodos que se basa en cálculos geométricos es el SensoGraph:  «Con la ayuda de consumidores no entrenados en lugar de expertos, de forma rápida y sencilla diferentes alimentos, decidiendo qué muestras se parecen entre sí y cuáles no».

Vemos en qué consiste. Incluso los que alguna vez han dicho: «no entiendo de vinos, solo sé si me gusta o no» pueden participar en esta cata. «Solo tienes que colocar cerca los vinos que te resultan parecidos y lejos los que encuentras diferentes. Después SensoGraph hace un promedio de todas las opiniones de los participantes para ver a qué vinos del mercado se parece la nueva propuesta de la bodega. Si, por ejemplo, tenemos los grupos 1-2-3-4 y 5-6-7 y el nuevo vino es el 7, sabremos que para los consumidores este nuevo vino se parece a los vinos 5 y 6. Si estos se están vendiendo bien, es de esperar que el nuevo también tenga buena acogida en el mercado».

La efectividad de SensoGraph

«Aunque hacer la media de unas posiciones en el plano no parece tan fácil como hacer la media de unos números, con el método SensoGraph sí lo es. Imaginemos que cuatro catadores nos han dado sus respuestas. Lo primero que hace SensoGraph es detectar patrones en cada respuesta, uniendo puntos de forma similar a como los astrónomos de la antigüedad unían estrellas para formar constelaciones; dos puntos se unen cuando forman el diámetro de un círculo que no contiene a ningún otro punto», explica un estudio realizado por David Orden Martín, profesor titular de Matemática Aplicada en la Universidad de Alcalá.

Geometría del vino

Cuatro posibles respuestas de catadores.

Continúa explicando el profesor: «Por tanto, para saber cuánto se parecen los vinos 1 y 2 bastará contar en cuántas respuestas la constelación obtenida contiene el segmento que une el 1 y el 2. Las uniones que aparezcan en más respuestas tendrán más peso en la opinión global y nos dirán que esos vinos se parecen más entre sí y, por tanto, deberán quedar más cerca en el resultado final».

Geometría del vino

Constelaciones para las respuestas anteriores.

«Para obtener el gráfico final, se utiliza un método de dibujo de grafos basado en esos pesos. Imaginemos que colocamos unos discos sobre una mesa de air hockey como las de los recreativos o las ferias. Si unimos los pares de discos con muelles de distintas fuerzas y los dejamos deslizar hasta llegar a una posición de equilibrio, al final los muelles más fuertes harán que sus discos queden más cerca que los que estaban unidos por muelles más débiles», dice.

¿Por qué se recomienda el programa?

  • La sencillez del programa permite que cualquiera pueda utilizarlo, desde pequeñas a grandes empresas.
  • Como catador, basta con ser capaz de situar lo parecido cerca y lo diferente lejos, sin necesidad de un largo entrenamiento.
  • Como productor, solo hay que observar a qué productos se parece el nuestro, sin necesidad de ser experto en estadística ni tener formación especializada.
  • De este modo, aquellas empresas que no podían permitirse hacer análisis sensorial ahora pueden conocer de forma rápida y sencilla la opinión de los consumidores.

Fuente: Estudio realizado por David Orden Martín, profesor titular de Matemática Aplicada en la Universidad de Alcalá y es uno de los ponentes del evento de divulgación Marzo, mes de las matemáticas y miembro de los proyectos H2020-CONNECT y AEI-TOPPING.