Pétalos del Bierzo 2019 tiene un éxito rotundo en el mercado de las espirituosas, una nueva añada con aromas embriagadores para degustar

Pétalos del Bierzo 2019 llega en la antesala navideña para triunfar y hacernos triunfar en la mesa. Este es uno de los vinos más icónicos y aclamados de Álvaro Palacios y su sobrino Ricardo. Sus anteriores añadas no bajan de los 92 Parker, siendo el propio Parker quien lo proclamó en 2015 como el mejor vino del mundo en cuestión de relación calidad-precio.

 

 Pétalos del Bierzo

 Pétalos del Bierzo es un vino jovial y pleno de aromas embriagadores que transmite con claridad todos los matices del Bierzo.

Pétalos del Bierzo es un vino jovial y pleno de aromas embriagadores que transmite con claridad todos los matices del Bierzo. Procedente de viñas viejas cultivadas en tierras de pizarra escarpadas y rocosas de las que se extrae lo mejor de la Mencía y el resto de variedades que componen el coupage de este tinto amable.

Pétalos del Bierzo es un vino tinto del Bierzo

Pétalos del Bierzo 2019 se elaboró en la bodega Descendientes de J. Palacios. Es una variedad única de Mencía. La uva utilizada procede de parcelas de viñas muy viejas, con edades comprendidas entre los 50 y 90 años. Estas tienen un bajo rendimiento, lo que hace que el fruto sea de gran calidad. Los viñedos que dan lugar a los Pétalos del Bierzo están plantados principalmente en suelos de pizarra y se encuentran en laderas. La vendimia se realiza manualmente y la primera selección se realiza en el mismo viñedo.

Pétalos del Bierzo, bodega Descendientes de J. Palacios

Pétalos del Bierzo 2019 se elaboró en la bodega Descendientes de J. Palacios.

En la bodega, las uvas son fermentadas durante unos 25 días en tinas de madera abiertas y depósitos de acero inoxidable abiertos. La fermentación maloláctica se realiza durante dos meses en tinas de madera cerradas y depósitos de acero inoxidable abiertos. Posteriormente, los Pétalos del Bierzo se envejecen durante 10 meses en barricas de roble francés antes de ser embotellados, se filtran y se clarifican.

Este vino es notablemente prestigioso, ya que la cosecha 2011 de Pétalos del Bierzo fue reconocida como el mejor vino español del año por Robert Parker.

NOTA DE CATA:

Nariz: Predominan los aromas de fresa, moras trituradas y arándanos. También tiene toques de pimienta negra y especias.

Boca: Vibrante, con sabores ácidos a fresa. Muy inmediato, redondo y jugoso. Realmente agradable y bebible.

Viñedo: Uvas procedentes de 5 municipios: Corullón, Valtuille, Villadecanes, Parandones y Villafranca del Bierzo. Ubicados en laderas muy pronunciadas y de colina a entre 450 y 1.000 metros de altitud. Las cepas se encuentran plantadas en vaso y se trabajan de forma tradicional, incluyendo caballerías.

Elaboración: Despalillado y estrujado parcial, fermentación alcohólica en tinas de madera y depósitos de acero inoxidable abiertos. Maceración durante 30 días. Fermentación maloláctica durante 2 meses en tinas de madera y depósitos de acero inoxidable cerrados.

ENVEJECIMIENTO: Crianza en barricas de roble francés durante 10 meses.

Descendientes de J. Palacios

Descendientes de J. Palacios llega al Bierzo en 1999 con la ilusión de ensalzar los encantos vitícolas de una región de absoluto origen histórico-religioso. Tras el importante dominio romano (minas de oro de Las Médulas), el Bierzo se convierte en parada de descanso obligada en el duro peregrinaje del camino hacia Santiago de Compostela, que tanta atracción produjo en el cristianismo europeo desde el siglo XI, y al que acudían reyes, príncipes y santos.

Pétalos del Bierzo

Bodega de Descendientes de J. Palacios.

Es durante su máximo esplendor, a partir del siglo XII, cuando se desarrolla un verdadero asentamiento eclesiástico en la región, dando lugar a la convivencia de innumerables órdenes religiosas. Serían estos monjes del norte de Europa quienes desarrollarían esta especial viticultura que, con la simbiosis de sabiduría, precisión y tiempo, se ha mantenido inalterable hasta nuestros días, ofreciéndonos la singularidad de una uva tinta única, la Mencía, y un patrimonio vitícola incomparable por su arraigo y personalidad.

Emplazados vitícolamente en la atractiva villa de Corullón, Álvaro Palacios y su sobrino Ricardo Pérez Palacios cultivan 15 hectáreas de viña muy vieja en propiedad, siguiendo la disciplina de la biodinámica en busca de la definición y la pureza. Estos viñedos se encuentran repartidos en unas sesenta pequeñas parcelas con exposiciones muy diversas y sobre diferentes escalas de altitud, debido a la orografía compuesta por laderas con acentuadas pendientes.

El origen de la formación del suelo pertenece al periodo cámbrico inferior, caracterizado por una estructura de pura roca pizarrosa laminar y gruesa, muy mineral, con cuarcitas, areniscas y arcillas, combinando una disposición horizontal y oblicua respecto al suelo, aspecto que acentúa el carácter del terruño. El clima continental de influencia atlántica y la pluviometría, superior a los 600 mm anuales, de esta verde y montañosa región, refleja la frescura y fragancia en sus vinos de importante profundidad, volumen y esa sensación viva y jugosa de pulpa de cereza dentro de una textura y carácter sedoso y amable.