Pago de los Capellanes, de una de las bodegas más clásicas de la denominación de origen Ribera del Duero los mejores vinos a degustar

Pago de los Capellanes propone de cara a las fechas navideñas la mejor relación calidad-precio de su porfolio.  Hay para seleccionar, desde el caso de sus buscadísimos godellos de O Luar do Sil, que vuelan en un abrir y cerrar de ojos,  Hasta Pago de los Capellanes Joven Roble 2019, un vino para todos los bolsillos que reúne toda la calidad propia de la casa.

Bodegas de Pago de los Capellanes

Todos sus vinos artesanales, complejos y creados con el fin de ser disfrutados, son capaces de atraer a los más exigentes amantes de las espirituosas.

Todos sus vinos artesanales, complejos y creados con el fin de ser disfrutados, son capaces de atraer a los más exigentes amantes de las espirituosas. Pago de los Capellanes, una de las bodegas clásicas de la denominación de origen Ribera del Duero, entiende de preferencias.

Manejos tradicionales y viticultura de precisión personalizando caracterizan los trabajos de cada parcela para dar respuesta a su diversidad. Mediante una serie de podas (en seco, en verde, desnietes y aclareos) a lo largo del ciclo vegetativo, dejamos solo 5000 kg/ha garantizando calidad, concentración y complejidad en la materia prima.

Para la vendimia manual utilizan cajas de 14 kg. Una vez en bodega, la uva se somete a una segunda selección manual en cinta, se despalilla y gracias a al sistema gravitacional, las uvas llegan a los depósitos enteras e intactas. En ellos tendrá lugar la fermentación alcohólica utilizando las levaduras autóctonas seleccionadas.

Una vez terminadas las fermentaciones, los vinos se envejecen y afinan en barricas de 300 l de roble francés seleccionado, en una nave subterránea a 10 m bajo tierra con condiciones de temperatura y humedad constantes. Tras su paso por barrica, los vinos se embotellarán sin clarificar ni filtrar, y comenzarán su reposo en botella, un tiempo de espera muy valioso.

Productos de Pago de Capellanes

Fundada en 1996 por los esposos Paco Rodero y Concha Villa, hoy su hija Estefanía trabaja ahora a tiempo completo en la empresa, con una producción de entre 800.000 y 950.000 botellas al año. La bodega comercializa cinco vinos. Los de mayor producción (ambos de unas 400.000 botellas) son:

Pago de los Capellanes

La bodega comercializa cinco vinos. Los de mayor producción son: Pago de los Capellanes Joven Roble y el Pago de los Capellanes Reserva.

  • Pago de los Capellanes Joven Roble (10 euros), mezcla de 20 parcelas con cinco meses de crianza en barricas nuevas de 300 litros, y Pago de los Capellanes Crianza (18 euros), mezcla de 18 parcelas con una crianza de 12 meses.
  • Pago de los Capellanes Reserva (60.000 botellas, 14 meses, 32 euros) procede de dos parcelas y se embotella sin filtrar ni clarificar.

La gama alta incluye dos vinos de una sola añada:

  • Pago de los Capellanes Parcela El Nogal (39 euros y 22.000 botellas), que procede de seis hectáreas de suelo franco-arenoso, donde las uvas se dejan madurar más tiempo en las viñas -lo que se refleja en el estilo opulento y envolvente del vino.
  • El exclusivo Pago de los Capellanes Parcela El Picón (140 euros y 2.200 botellas), que procede de una parcela de dos hectáreas con suelo franco-arcilloso y superficie de grava, considerado el mejor vino de la bodega para la crianza en botella.

En 2014 Pago de los Capellanes lanzó la marca O Luar do Sil en Valdeorras para producir los blancos de Godello. Desde 2016 tienen una bodega propia en el pueblo de Larouco con capacidad para 200.000 kg de uva. También poseen 30 hectáreas de viñedos. La gama incluye un Godello joven que salió al mercado por primera vez en la cosecha 2016 (120.000 botellas, 9 euros en España); un Godello de referencia envejecido bajo lías (45.000 botellas, 18 euros), y un blanco fermentado en barrica (4.000 botellas, 25 euros).

Historia de Pago de Capellanes

Situada en Pedrosa de Duero (Burgos), donde se encuentran otras bodegas emblemáticas como Carmelo Rodero y Hnos. Pérez Pascas, la finca de los Capellanes se sitúa en torno a un grupo de nogales de ocho siglos de antigüedad que forman un rectángulo, a modo de claustro. Como otras propiedades de la región, esta perteneció en su día a la Iglesia, y el nombre de la bodega es en realidad un guiño a los capellanes de la parroquia de Pedrosa, que frecuentaban el lugar en los siglos XIII y XIV.

La familia Rodero-Villa posee 125 hectáreas de viñas de Tinto Fino, todas ellas en espaldera. El viñedo está dividido en 35 parcelas que se vinifican por separado; los rendimientos se limitan a 5.000 kilo/ha. El proceso de crianza se realiza en una bodega subterránea, diseñada por el arquitecto Jesús Manzanares, con una profundidad que alcanza los 10 metros. Los vinos descansan en 22 tipos diferentes de barricas nuevas de roble francés (de uno a tres años) seleccionadas según su origen (Allier, Nevers, Centre), secadas al aire libre (entre 24 y 60 meses) y tostadas.

La bodega se sitúa abrazando varios nogales centenarios, formando un claustro en el que nunca se pierde de vista el viñedo. Todas las funciones se desarrollan alrededor de este gran patio: bodega de elaboración, crianza, embotellado y expedición.

Características de los viñedos

Pago de los Capellanes Viñedos

Los vinos tintos se elaboran con la variedad autóctona tempranillo, caracterizada por su gruesa piel.

El gran contraste de temperatura de más de 20 grados entre el día y la noche favorece la maduración de los racimos, potencia su grado alcohólico, el color y los taninos, además de ayudar a mantener una acidez muy equilibrada. Los suelos están compuestos mayoritariamente por arcilla, grava y arena, aportando a la viña drenaje natural y reservas naturales de hidratación y temperatura, lo que dará pie a vinos aterciopelados con una marcada estructura y mineralidad.

Los vinos tintos se elaboran con la variedad autóctona tempranillo, caracterizada por su gruesa piel, que la protege de las condiciones extremas de la zona y da pie a vinos intensos en lo que a color, estructura y carga tánica se refiere.

Visitas guiadas

Pago de los Capellanes ofrece visitas guiadas a sus instalaciones, que comienzan con la proyección del vídeo Un año en Pago de los Capellanes, un corto de Javier Rodero Villa, hijo de los fundadores, que ha sido galardonado con el primer premio en el Festival Oenovidéo 2011 de París. La familia también está considerando la posibilidad de organizar en el futuro cursos de cata en la bodega.

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