Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018 es un vino de notas maduras de compota y frutos negros, luego de 8 meses en barrica de roble francés

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018 ofrece muy buena experiencia al paladar. Es un vino de color rojo cereza de capa media alta con ribete entre grana y viola. A la nariz, se perciben olores de  fruta roja y negra casi en compota, aromas balsámicos de intensidad alta, balsámicos, caramelo de azúcar tostada. La crianza aporta aromas de tostados, regaliz.

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018 ofrece muy buena experiencia al paladar.

Está elaborado con una uva espectacular mencía plantada en el siglo XIX, Nacho Álvarez ha querido homenajear a todos aquellos abuelos que trabajaron y conservaron viñas “para que hoy las podamos disfrutar”, mencía plantada en 1890 en el viñedo Barreiros (en Puente de Domingo Flórez, municipio leonés de la Cabrera Baja).

Con este proyecto el viticultor, enólogo y sumiller Nacho Álvarez Losada rinde homenaje a sus abuelos Floripes y Guillermo. En la contraetiqueta de este tinto del Bierzo les da las gracias, y asegura que el esfuerzo y sudor de sus antepasados se han visto recompensados en este vino. Califica a los abuelos como “superhéroes”.

Un producto de viñas centenarias

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018 es un balsámico que aporta frescura y buena acidez; proviene de viñas centenarias que Nacho Álvarez ha tenido que arreglar, heredadas de sus antepasados y homenaje a esos abuelos. La viña en vaso está situada a 430 metros sobre el nivel del mar, en suelos pizarrosos sin cuarcitas, con una inclinación del 40% y orientación sur. El viñedo, de 1,4 hectáreas, recibe la influencia oceánica, con matices de clima mediterráneo. Los rendimientos son muy bajos: 3.000 kilos de uvas por hectárea.

La viña

La viña de Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018 está situada a 430 metros sobre el nivel del mar, en suelos pizarrosos sin cuarcitas, con una inclinación del 40% y orientación sur.

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018 nace “por la ilusión del recuerdo y el cariño por unas tierras olvidadas para el mundo de la enología actual”. Este proyecto tiene el objetivo de potenciar y dar a conocer parcelas de viñedo muy antiguo que por sus características, tanto climáticas como territoriales, suponen un magnífico marco para la producción de uva de calidad. Trata de recuperar viñedos en tierras olvidadas, las cuales se dividen en las zonas de San Pedro de Trones, San Juan de Paluezas y Puente de Domingo Flórez.

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018 nace “por la ilusión del recuerdo y el cariño por unas tierras olvidadas para el mundo de la enología actual”.

Pago de los Abuelos Mencía Barreiros 2018:

  • Fermentó en depósito de acero inoxidable.
  • La fermentación maloláctica se realizó en barricas nuevas de roble francés de 225 litros, donde el vino se crió durante 8 meses.
  • De esta añada se elaboraron un millar de botellas.
  • Cuenta con una etiqueta única, realizada con pizarra natural de los propios viñedos. Con ella Nacho Álvarez quiere “hacer sentir el terruño” ya desde la propia etiqueta.

De capa media-alta. Incluso sus lágrimas están coloreadas. Fruta negra madura en un lecho láctico (yogur de frutas del bosque) aunque con cierta tanicidad y una punta vegetal, que refresca. Es un vino muy varietal, con marcadas notas minerales (punta de lápiz) y las que recuerdan el regaliz e incluso la algarroba. La crianza en madera está muy bien integrada. Es un tinto con emocionante rusticidad y gran autenticidad, encantador en nariz y complejo en boca. Sus 13,5º de alcohol están bien integrados.

¿Cómo lograr un buen maridaje?

  • Ideal para armonizar con carne de vaca vieja, de cordero, de conejo o con un secreto o pluma ibérica.
  • También es un buen aliado para un tartar de atún rojo o de salmón, e incluso para unas sardinas frescas a la plancha.