La bodega Gómez Cruzado lleva más de 100 años ofreciendo vinos que se caracterizan por su elegancia y sus sabores frutales

La bodega Gómez Cruzado lleva más de 100 años ofreciendo vinos que se caracterizan por su elegancia y sus sabores frutales. Su historia se remonta a 1886 y tantos años han dado para acumular experiencia a raudales y vinos de gran calidad. Hoy la bodega se mueve bajo la batuta de los enólogos David González y Juan Antonio Leza, quien escriben el presente y futuro de la bodega ofreciéndonos vinos finos, elegantes y muy frutales.

Esta es hoy la ‘bodega boutique’ del Barrio de la Estación de Haro, con una producción anual cercana a las 200.000 botellas. Aglutina los ingredientes necesarios para hacer vinos de altísima calidad, marcados por el origen y la tipicidad.

Bodegas de Gómez Cruzado

Bodegas de Gómez Cruzado.

La calidad del vino de las bodegas Gómez Cruzado es el resultado de la suma de muchos pequeños detalles. El trabajo de elaboración y crianza de la bodega está diseñado para respetar al máximo la personalidad de la uva y el carácter de cada viñedo. Su objetivo es crear vinos con apego al terruño, que es la expresión más pura de su identidad. En función de sus características la uva de cada parcela llega a bodega sabiendo para qué vino será destinada.

La profunda reforma de las instalaciones culminó en el año 2005 y ha posibilitado que la bodega esté hoy preparada para afrontar el siglo XXI, aplicando diariamente los avances del conocimiento y las nuevas técnicas para trabajar con precisión en la elaboración de vinos de aromas nítidos y sabores puros.

Depósitos ovoidales de elaboración.

Depósitos ovoidales de elaboración de Gómez Cruzado.

Algunos productos representativos de Gómez Cruzado

#1: Blanco

Blanco Gómez Cruzado

Blanco Gómez Cruzado.

VIÑEDO: Solo variedades autóctonas: Viura 75% y Tempranillo blanco 25%. Toda la uva procede del mismo pago, zona de elevada altitud, en Haro. Suelo pedregoso, aluvial compuesto por un manto de canto rodado en superficie con horizonte calizo en profundidad (básico). Bajo rendimiento por cepa y laboreo mínimo del suelo para no desestructurarlo. Muy buen equilibrio vegetativo y correcta exposición de racimos a la luz.

RECOLECCIÓN: Manual en cajones de 200 Kg, selección de racimos en bodega.

ELABORACIÓN: Prensado ligero, con un 50% de raspón aproximadamente en prensa. Toda la fermentación alcohólica en inox a una temperatura constante de 16 °C. Posteriormente una parte del vino pasa 5 meses en barrica de roble francés (sin tostar, domada al vapor) con sus lías finas y el resto se cría también con sus lías finas en un depósito de hormigón.

SUELO: Suelo pedregoso, aluvial, compuesto por un manto de canto rodado en superficie con horizonte calizo en profundidad (básico). Ligera pendiente.

AÑO CLIMATOLÓGICO: Las condiciones climáticas de la añada 2018 fueron radicalmente diferentes a 2017. Comenzó el año con una intensa nevada el 6 de enero, que fue presagio de una añada fría y lluviosa. Tras una de las cosechas más tempranas de la historia, volvimos a una cosecha de ciclo largo, con vendimia tardía que comenzó el 12 de octubre con el Tempranillo blanco. Los blancos de 2018 tienen un gran potencial, con frescura y acidez. Sin duda, una de las mejores añadas de blancos de los últimos diez años.

#2: Vendimia seleccionada

Vendimian seleccionada Gómez Cruzado

Vendimian seleccionada Gómez Cruzado.

VIÑEDO: Uvas de la variedad Tempranillo 50% y Garnacha 50%, de viñas de más de 30 años, cultivadas en las dos laderas principales del valle del Ebro. El Tempranillo procede de la Sierra de Cantabria y la Garnacha de las faldas de la Sierra de la Demanda, en el Alto Najerilla.

RECOLECCIÓN: Manual en cajones de 200 Kg, selección de racimos en bodega.

ELABORACIÓN: 3 días de maceración prefermentativa en frío, realizando remontados diarios y delestage durante su fermentación a temperaturas controladas, en depósitos troncocónicos de acero inoxidable. Posteriormente una parte del vino se cría en barricas de roble francés durante 5 meses, el resto permanece en depósito de hormigón con sus lías.

SUELO: Los viñedos de Tempranillo fueron plantados en suelos blanquecinos arcillo-calcáreos y los de Garnacha en suelos arcillo-ferrosos, de color rojizo.

AÑO CLIMATOLÓGICO: Las condiciones climáticas de la añada 2018 fueron radicalmente diferentes a 2017. Comenzó el año con una intensa nevada el 6 de enero, que fue presagio de una añada fría y lluviosa. Tras una de las cosechas más tempranas de la historia, volvimos a una cosecha de ciclo largo, con vendimia tardía que comenzó el 8 de octubre con los viñedos más viejos y de menor producción. Los vinos de 2018 tienen gran personalidad, con frescor y carácter muy frutal. Una añada que recuerda a las añadas “de siempre” en Rioja, con vinos más fluidos y gran potencial de guarda.