El Vino en Estados Unidos

El Wine Market Council, una asociación que agrupa a productores de vino, así como a importadores, mayoristas y minoristas en los EEUU, y cuya principal misión es favorecer la expansión del mercado del vino, ha realizado un nuevo estudio sobre el mercado estadounidense que revela algunas conclusiones interesantes.

El consumo de vinos en los EEUU vivió sus horas más bajas en la década de los 80, con bajadas consecutivas, pero desde 1991 cambió la tendencia, y en estos momentos se vive un récord de consumo con 232 millones de cajas en 2003. Esto significa un aumento del 30% en los últimos cinco años, mientras que el consumo de cerveza y de bebidas espirituosas se redujo en un 25 % en el mismo período. Esto significa, en consumo per cápita, que se ha pasado de 7,15 litros por adulto en 1991 a 10,14 litros en 2003. No obstante, el potencial de crecimiento de este mercado es todavía muy importante si se compara con el consumo en los países europeos como Reino Unido (14 l.), España (36 l.) o Italia (58 l.).

Este aumento del consumo se ha debido en buena medida a la percepción del público de que el consumo moderado de vino puede reportar beneficios para la salud, así como a las campañas publicitarias de determinadas marcas, a la campaña que desarrolló el Wine Market Council sobre las ocasiones apropiadas para consumir vino, y a la aceptación que está encontrando entre los jóvenes.

El estudio, realizado sobre una muestra de 1.400 consumidores de los 50 estados, revela la tendencia del consumidor a dejarse seducir por publicidad y mensajes que presentan al vino en un entorno más relajado y desenfadado del habitual, lo que también explicaría el éxito de nuevas marcas que responden a este estereotipo: vinos nuevos, menos complejos, y con una imagen más informal. Otro dato relevante, esta vez derivado de otro sondeo diferente realizado por Gallup, revela que el 56% de los consumidores y el 55% de los compradores de vino en los EEUU son mujeres.

Este perfil de nuevo consumidor explicaría el éxito de vinos como la marca “Yellow Tail”, de Australia, con una etiqueta muy poco convencional que representa a un canguro, y que en sólo cinco años en el mercado estadounidense ha conseguido vender un millón de cajas al mes; o de vinos light, como un Chardonnay de sólo 10 grados que elabora una empresa de Santa Bárbara, en California.

Este estudio hace así una llamada de atención a los productores domésticos de vino, que de acuerdo con los datos existentes estaría perdiendo cuotas de mercado frente a los vinos importados, en particular los australianos e italianos con una mejor relación de calidad / precio. En 2002 el 67% del mercado estadounidense era para los vinos de California, un 8% para los vinos de otros estados, y un 25% para los de importación. Pero los últimos datos del Wine Institute sitúan la cuota de California en 2004 en el 64%, mientras que Australia habría subido al 6,7%, con un aumento espectacular del 20% respecto al año anterior, con lo que se sitúa como segundo exportador a este mercado, solo por detrás de Italia, que tiene el 7,5% del mercado.

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