ECO-PROWINE reconoce a bodegas y productores de vino que promueven la mejora del sector vitivinícola a nivel ambiental, económico y social

La certificación ECO-PROWINE una vez más reconoce el esfuerzo de las vinícolas por el cuidado del medio ambiente. Este sello, desarrollado por la Fundación Circe, esta vez ha reconocido a bodegas y productores de vino de España que promueven la mejora continua del sector vitivinícola a nivel ambiental, económico y social.

Sobre el sello ECO-PROWINE

  • Se obtiene a través de una metodología de benchmarking con las bodegas participantes
  • Se avalaba por la Comisión Europea, fruto de un proyecto de 4 años de investigación con más de 90 bodegas participante
  • Hace que las bodegas y productores adheridos deban demostrar la sostenibilidad de sus productos de la uva a la botella.
  • La sostenibilidad de la producción del vino se evalúa considerando los impactos ambientales, los costes en la producción y el impacto económico y social al entorno local.
sello ECO-PROWINE

En esta ocasión, CIRCE relanza en España el sello ECO-PROWINE con el objetivo de reconocer las acciones para mejorar la sostenibilidad a nivel ambiental.

En esta ocasión, CIRCE relanza en España el sello ECO-PROWINE con el objetivo de reconocer las acciones para mejorar la sostenibilidad a nivel ambiental. ECO-PROWINE promueve un modelo de mejora continua, sin que ello signifique alterar la calidad del vino.

Esta es una buena oportunidad para que los productores se comparen con la media del sector, “en términos de impactos ambientales, económicos y sociales de la elaboración de sus productos, permitiéndoles actuar en consecuencia para mejorar su sostenibilidad. Los consumidores, al reconocer el logotipo en botellas, sabrán que se trata de un producto que proviene de una bodega responsable y comprometida en la que se ha invertido esfuerzo y emprendido una serie de acciones para mejorar su sostenibilidad”.

Análisis en el que las bodegas

  • Comienza con una evaluación detallada del viñedo y la bodega, de acuerdo con la metodología ECO-PROWINE, mediante un cuestionario que sirve para la elaboración del inventario de los distintos flujos materiales y energéticos, y costes asociados, de entrada y salida en el año a certificar.
  • A partir de la evaluación de este inventario la bodega obtiene un indicador global ambiental.
  • Si el indicador es inferior al valor de referencia europeo y se cumplen con los criterios económicos y sociales de referencia, el productor obtendrá la etiqueta.
  • Durante el análisis se identifican las áreas problemáticas, es decir, aquellas que tienen un mayor impacto ambiental, durante el proceso de elaboración del vino, desde el viñedo hasta el embalaje, atendiendo a aquellos inputs que tienen mayor potencial de disminución de impactos ambientales (por ejemplo, vidrio, gasóleo, electricidad y cartón) y los costes medios de producir cada botella.
  • Se proponen medidas para reducir su impacto. Una vez superado el estudio, se entrega la etiqueta y una guía de buenas prácticas sobre cómo y en qué formato usarla para las botellas de vino, embalaje, folletos, páginas web, publicidad, etcétera.
  • Esta certificación tiene una validez de dos años, tras los cuales la bodega debe realizar el análisis de nuevo y, para volver a superarlo.

La elección del vino

“De acuerdo a un estudio de mercado realizado en el marco del proyecto ECO-PROWINE, la sostenibilidad no es uno de los primeros parámetros que influyen en la elección de un vino. Esto se debe a la falta de información sobre la viticultura y vino sostenible. Los consumidores no tienen la posibilidad de tomar decisiones contrastadas, pero estarían dispuestos a cambiar su comportamiento si hubiera más información disponible en el mercado. Según dicho estudio, el primer propósito de una etiqueta de sostenibilidad debería ser brindar información clara sobre el impacto del producto en este ámbito”, plantea el reporte.

 proyecto ECO-PROWINE

De acuerdo a un estudio de mercado realizado en el marco del proyecto ECO-PROWINE, la sostenibilidad no es uno de los primeros parámetros que influyen en la elección de un vino.

“En el caso de las bodegas, la toma de decisión (principalmente en las más grandes) se centran, sobre todo, en resultados económicos para nuevas inversiones y se deja en segundo plano el desempeño ambiental, económico y social. Durante la ejecución del proyecto europeo se llegó a la conclusión de que, adoptando las medidas recomendadas por los expertos en sostenibilidad vitivinícola, las bodegas habían conseguido reducir en un 15,5% el calentamiento global en términos de Kg de CO₂, reutilizar el 28,15% de los materiales y reducir un 16,3% el consumo de agua”, aclara.

Acerca de ECO-PROWINE

  • ECO-PROWINE es una certificación desarrollada en el marco del proyecto europeo, coordinado por la Fundación CIRCE y avalada por la Comisión Europea que pretende fomentar la mejora de la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente en el proceso productivo de bodegas y productores de vino.
  • El sello se le otorga únicamente a aquellos productores que superan un análisis en el que se evalúan las implicaciones ambientales, los costes económicos, y sociales derivados de la fabricación del vino.
  • El enfoque de evaluación es de Ciclo de Vida, por este motivo y bajo este enfoque, ECO-PROWINE reconoce las metodologías empleadas para la evaluación ambiental de la producción del vino a nivel nacional en el territorio europeo.
  • Para superarlo, las bodegas deben llevar a cabo una serie de actuaciones y mejoras constantes que garanticen la fabricación de sus productos de la forma más sostenible posible.

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