Te ofrecemos 5 tips para servir el vino como un auténtico sumiller y demuestres tu cultura general en cuestión de gastronomía internacional

Te ofrecemos 5 tips para servir el vino como un auténtico sumiller y demuestres tu cultura general en cuestión de gastronomía internacional. Con esta información no solo te sentirás más cómodo sirviendo en casa esta bebida, considerada como la más antigua del mundo, sino que también te permitirá disfrutar a plenitud esos momentos en el que una copa de vino los hace inolvidables.

El vino ha pasado a ser piedra angular en la sociedad impulsando la inspiración y desarrollo de nuevas actividades para otros sectores además del gastronómico, como el turismo o la industria de la belleza.

Servir vino de la manera correcta

Servir el vino de la manera correcta.

De hecho, muchos sibaritas y amantes del buen vino (los ya conocidos como wine lovers), no dudan en saber identificar sus diferentes cualidades, su cuerpo, su sabor y sus aromas. Con el fin de brindar experiencias memorables no solo en el paladar, sino también en la memoria, el complejo óleo-turístico y hotel boutique La Boella resume en seis sencillos pasos cómo convertirse en el anfitrión ideal sirviendo al rey de copas de la mejor forma para que luzca sus propiedades en todo su esplendor.

Servir vino de la manera correcta con lleva una selección ideal.

Servir el vino de la manera correcta conlleva una selección ideal.

Servir el vino, tip #1. Selección  del vino

Los vinos deben escogerse en consonancia con los platos del menú, es decir, procurando conseguir un excelente maridaje. Para ello se deben analizar tanto las características de los alimentos como la intensidad, graduación, sabor y aroma del vino. El efecto que debe provocar el maridaje al degustar la comida es el de armonizar su sabor con el recuerdo del vino.

Los vinos blancos son buenos aliados para:

  • Entrantes
  • Pescados ligeros
  • Alimentos cremosos
  • Salsas blancas o ácidas;

Con vinos tintos:

  • Las carnes rojas y
  • Salsas más contundentes

Con tintos profundos:

  • Los sabores picantes o ahumados casan con tintos profundos

Con vinos espumosos:

  • Los alimentos salados
  • Quesos maridan a la perfección con vinos espumosos (que equilibran el sabor y la sal)

Con vinos dulces y espumosos:

  • Los postres

Al final, el maridaje es una cuestión de gustos con muchas variables y dependerá de la propia experiencia.

Descorchar la botella de vino

Al servir el vino, demuestra tu elegancia a la hora de descorchar la botella, lo más importante es que el sacacorchos entre de forma recta y realizar la extracción sin movimientos bruscos.

Servir el vino, tip#2. Descorche de la botella

Para descorchar la botella,  no vale el uso de la fuerza.  Lo que facilita el proceso es la buena técnica. Lo más importante constituye que el instrumento sea de calidad, procurar que el sacacorchos entre de forma recta y realizar la extracción sin movimientos bruscos (lo que debe girar es el sacacorchos, no la botella). Por último, eliminar restos o impurezas que queden al haber extraído el corcho para disfrutar el vino en toda su esencia.

Decantación y oxigenación

Decantación y oxigenación del vino antes de servir el vino.

Servir el vino, tip#3. Decantación y oxigenación

  • Decantar (separar las partículas que contiene el vino vertiéndolo poco a poco en otro recipiente) es un proceso requerido especialmente para los vinos que tienen posos, ya sea por la edad o porque son vinos naturales sin filtrar, con el fin de evitar beberlos o verlos en la copa.

    Se realiza con vinos añejos, es decir, con algunos vinos crianzas, con vinos reserva y con gran reserva. El motivo es evitar que se viertan posos debido a los taninos y demás agentes que intervienen en la elaboración del vino. Se depositan en el fondo de la botella en este tipo de vinos. Este proceso no es obligatorio, sin embargo a muchas personas puede producirle algo de repulsa encontrarse los taninos.

    Al realizar la decantación hay que tener mucho cuidado. Dejar que los posos se asienten en el fondo y tener buena iluminación para detectarlos. Además, es importante tener cuidado con el tiempo de decantación, ya que una decantación excesiva puede hacer que un vino se oxide y se disipen los aromas, y el vino pierda calidad, consecuentemente.

  • La oxigenación se realiza para darle «fuerza» al vino y mejorar sus características. Por ejemplo, este proceso se realiza con vinos que se abren antes de tiempo que deberían estar más años en la botella para que el oxígeno lime ciertas asperezas. Al abrirlos desprenden un olor algo fuerte, lo que indica que necesitan oxígeno (el que no les entró naturalmente y con tiempo en la propia botella). Otra diferencia importante: para la oxigenación el vino se verterá con menos suavidad.

    En este caso se realiza con vinos jóvenes. Se realiza para despertarlo del letargo de la botella y para despertar los aromas del vino. Debe realizarse con tiempo, de 1 a 3 horas, para dar tiempo a que el vino se abra y se consuma en su esplendor. Así se conseguirá el objetivo deseado: la potenciación de los aromas. Hay ocasiones en las que decimos que hay vinos jóvenes que huelen a col a hervida. Esto se produce por falta de oxígeno. Así que, la solución sería oxigenarlo para acabar con este olor.Es muy importante no oxigenar los vinos añejos. Esto podría suponer que las propiedades organolépticas del vino se vean afectadas muy negativamente al tener un contacto excesivo con el oxígeno.

Servir el vino: copas según el vino a consumir

Servir el vino: copas según el vino a consumir.

Servir el vino, tip#4. El vino siempre en copa

Existen muchos tipos de copas y es fundamental escoger una copa acorde al vino. Es más: hay una copa para cada tipo de vino producido con cada tipo de uva. En términos generales, cuanta más potencia, aroma y fuerza tenga un vino, más grande será la copa -tipo balón-, para dejar más espacio y los aromas se expandan. Un ejemplo sería la copa Borgoña. Por el contrario, para un vino más fino y de aroma más sutil, la copa deberá ser más estrecha, tipo Burdeos.

  • De vinos tintos. Conocidas como Burdeos o Borgoña, estas copas son lo suficientemente grandes como para llenar solo la tercera parte que es la cantidad perfecta para apreciar el vino. Antes, eran algo más pequeñas que las de agua, pero ahora se impuso la gran copa o copón.
  • De vinos blancos. Tienen el pie más largo para evitar que al sostenerlas se caliente la bebida con el calor de la mano. Son algo más pequeñas y estrechas que las de vino tinto y deben llenarse menos de la mitad para mantener al vino frío.
  • Flauta de espumante. Alta, de cuerpo largo y aflautado, y corta de pie. Es la más tradicional y bella para este tipo de vino. Su gran profundidad y poco diámetro hacen que las burbujas duren mucho más tiempo en la copa.

CÓMO LAVARLAS: Con un jabón suave y enjuagarlas con mucha agua. No secar con paño o papel para que no se impregnen de falsos olores. Dejar escurrir boca abajo, de ser posible colgadas para que se aireen y no guardarlas en vitrinas o armarios cerrados. Para darles brillo, lo mejor es faginarlas, es decir, mezclar en un rociador agua con alcohol en cantidades iguales, luego rociarlas con esta mezcla y repasarlas con un trapo seco sin pelusa por ambos extremos hasta que no quede nada reflejado en ellas.

Servir el vino: temperatura del vino

Servir el vino a la temperatura correcta.

Servir el vino, tip #5. Óptima temperatura

Esta variable debe tener la atención que se merece porque será indispensable para paladear el carácter del vino y apreciar sus cualidades. Así, las temperaturas de servicio recomendadas según el tipo de vino son:

  • de 5 a 8 grados para blancos jóvenes, espumosos, finos y manzanillas;
  • de 8 a 10 para rosados y blancos muy dulces;
  • de 10 a 12 para blancos con crianza, amontillados, olorosos y oportos;
  • de 12 a 14 grados para tintos jóvenes con pocos taninos;
  • de 14 a 16 para tintos con crianza y de 17 a 18 grados para tintos reserva y gran reserva.

No obstante, estos estándares variarán en función de las costumbres de cada país y el momento en que se tomen. Lo más importante es que se sirvan a la temperatura correcta y que esta se mantenga durante todo el servicio.

los anfitriones deben comprobar que los vinos

A la hora de servir el vino, los anfitriones deben comprobar que los vinos estén en óptimas condiciones y van a encargarse de servirlos.

Servir el vino, tip #6. Conservación

A la hora de servir el vino, los anfitriones deben comprobar que los vinos estén en óptimas condiciones y van a encargarse de servirlos, siempre antes de cada plato y teniendo en cuenta el tiempo de decantación si es necesario (idealmente, una hora antes).

Para su correcta conservación en casa, lo ideal es guardarlos en una nevera de vinos, pero en caso de no disponer de una, pueden seguirse los siguientes principios: mantener los vinos en posición horizontal (que el tapón esté siempre húmedo para que no se contraiga y deje entrar el aire) y la temperatura debe ser estable, entre 8 y 15 grados, alejados del sol y la luz directa.

Si se va a servir un vino que requiera otra temperatura, se colocará en la nevera el tiempo necesario. Un utensilio muy práctico es el termómetro para vinos (los de tipo fajín son muy prácticos, ya que permiten detectar la temperatura antes de abrir la botella de vino).