Se trata de Vinsafe, de Vinos Barokes, una lata de 250 mililitros de vino que una bodega australiana introdujo en la capital nipona. La idea surgió hace diez años, cuando un ejecutivo dejó caer una botella en un jacuzzi…

Mientras algunos aseguran que el vino debe estacionarse en barriles de roble y cuidarse hasta en el momento mismo de saborearlo, los japoneses ya pueden optar por un buen Malbec en lata. Y parece ser que Japón es lo más parecido al paraíso de las bebidas enlatadas: desde hace más de dos décadas el café y el té se consumen masivamente en este tipo de recipientes.

La empresa distribuidora Nihon Shurui Hanbai ha apostado fuerte por esta nueva manera de presentar el vino que, en este caso, llega procedente de los viñedos australianos, de la bodega «Barokes». Y anticipan un gran éxito: «las personas que no se atreven a abrir una botella, porque creen que es demasiado el volumen, preferirán comprarse una lata», señaló un portavoz de la empresa.

La lata de vino de 250 mililitros, que llenaría dos copas, cuesta aproximadamente tres euros y se puede conservar hasta cinco años en condiciones idóneas de mantenimiento. La distribuidora introdujo las latas en los supermercados de lujo de la capital japonesa, como Kinokuniya, en el exclusivo barrio de Omotesando, o la cadena Queens Isetan. Por el momento, la compañía no tiene previsto vender este vino en las 3 millones de máquinas expendedoras, donde figuraría junto a la cerveza, el sake y el shochu (aguardiente de patata dulce).

En Japón, los primeros clientes de este vino enlatado han sido los amantes de las pizzas, ya que desde hace un año sólo se podía adquirir a través de una cadena de pizzerías con servicio a domicilio. Sin embargo, desde hace unos meses, este vino australiano que se presenta en dos variedades, el «Cabernet Shiraz Merlot», tinto y rosado, y el «Chardonnay Semillon», blanco y espumoso, se codea con los grandes reservas en botella.

«Si es barato, se venderá», señala en un perfecto español Yoshiko Akehi, delegada en Japón del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen de Jerez y Manzanilla. Akehi considera que el vino en lata se hará un hueco en Japón, donde señala que sólo se beben tres litros de vino por persona, una cantidad ampliamente superada por el consumo del sake o la cerveza. Y agrega: «no será un gran éxito pero es posible que se venda en tiendas de 24 horas, donde los jóvenes van mucho a comprar vino y cócteles», señaló.

Fuente: EFE