Cuatro municipios, el Consejo Regulador de Ribera y cinco asociaciones se han unido para dar los primeros pasos en la creación de la Ruta del Vino Ribera del Duero.

A través de un consorcio cuya sede social estará en Aranda de Duero y cuya presidencia recaerá en este primer año en el alcalde de Peñafiel estas entidades se han propuesto que Ribera del Duero sea reconocida como una ruta turística por parte de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio. El consorcio, una vez se aprueben los estatutos por parte de cada uno de los plenos municipales de Aranda, Roa, Peñafiel y San Esteban de Gormaz y en las juntas directivas de las asociaciones: ASEBOR, AFOTUR, ASEMAR, ASOHOAR Y AEMPE (la asociación de empresarios de Peñafiel), comenzará a funcionar como un punto de encuentro del enoturismo de Ribera del Duero. Francisco Uña presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Ribera del Duero.

El responsable de turismo de Peñafiel, hacía hincapié en la presentación de este Consorcio de la necesidad trabajar por un producto de calidad y con una imagen corporativa dejando a un lado los límites provinciales. Miguel Ángel Benito destacaba la importante labor que puede desarrollar este organismo con la colaboración de todos los establecimientos e instituciones que se vayan incorporando a la hora de potenciar la economía de toda la Ribera.

Uno de los puntos que se incluyen en el programa de trabajo para lograr la marca de Ruta del Vino Ribera del Duero es algo que ya se trató en profundidad durante la jornada que organizó AFOTUR en Peñafiel en noviembre de 2.005, la señalización turística que en principio es difícil de poner en marcha por los impedimentos y trabas de los responsables de carreteras. En este sentido Miguel Ángel Benito considera que no es justo que en algunas comunidades se permita la colocación de paneles informativos sobre rutas turísticas y en otras no se pueda.