Veamos las diferencias entre Prosecco y champán, así tendremos una conclusión certera sobre sus características y métodos de elaboración

La gente me pregunta muy a menudo cuáles son las diferencias entre Prosecco y champán. Eso es exactamente lo que vamos a ver en este post.  Prosecco, vino espumoso, champán, veamos cuál es la diferencia entre todos ellos y si hay alguno mejor que el otro.

Esa es exactamente la pregunta que vamos a responder, así que, en primer lugar, permítanme decirles que todos entran en una misma categoría, que es la de los vinos espumosos. Lo que cambia es cómo se hace el vino y de dónde viene.

Estos son los principales métodos para elaborar vinos espumosos de calidad:

  1. Método Tradicional
    En este método el licor de tiraje, necesario para que se realice la segunda fermentación alcohólica, se añade al vino base en una botella. Estas botellas posteriormente permanecerán apiladas en horizontal, posición conocida como de rima, durante un largo periodo de tiempo en una zona oscura y fresca de la bodega.
    A lo largo de este proceso, el dióxido de carbono generado durante la fermentación se integrará en el vino, que también ganará complejidad gracias a la presencia de las lías. La permanencia del vino junto con sus lías tiene que superar los 9 meses para que en la Unión Europea pueda legalmente etiquetarse como vino espumoso elaborado por el Método Tradicional.
    El Método Tradicional es el más costoso de elaborar entre los vinos espumosos, pero también el más apreciado y valorado en términos de calidad y precio. Los vinos más conocidos elaborados con este método son: Champagne y los diversos Crémant de Francia, Cava y Espumosos de Rioja en España, Franciacorta y Trento en Italia o Cap Classique en Sudáfrica, entre otros muchos de todo el mundo.
  2. Método Transfer:
    El procedimiento técnico a seguir es idéntico al del Método Tradicional, hasta que llega el momento de eliminar los restos de lías producidas tras la segunda fermentación en botella.
    En este método las botellas se vacían tras el periodo de segunda fermentación, habitualmente más corto que en el Método Tradicional, en un tanque presurizado y a baja temperatura.
    En este tanque se realizará la clarificación de un gran volumen de vino al mismo tiempo, en vez de botella a botella. Una vez clarificado se añade al depósito el licor de expedición, que marcará el estilo del vino espumoso finalizado.
  3. Método Charmat
    Difiere de los dos métodos anteriores fundamentalmente en que la segunda fermentación alcohólica se realiza en un tanque cerrado, en vez de hacerlo en una botella. El licor de tiraje se añade a un gran tanque cerrado, presurizado y con temperatura controlada, donde se realiza la segunda fermentación alcohólica.
    Estos vinos tendrán habitualmente un corto periodo de contacto con sus lías, ya que una vez finalizada la fermentación se clarifican por frío. Con posterioridad se añade el licor de expedición, que marcará el estilo del vino finalizado, y se embotella mediante procesos presurizados.

¿Cómo se producen las burbujas del vino espumoso?

En caso de que no sepas cómo se producen las burbujas en el vino espumoso. Déjame explicarte que el origen de las burbujas en un vino nacen del CO₂, el dióxido de carbono, disuelto en el vino y que consigue convertirse en estas burbujas. En la fermentación alcohólica, básicamente, las levaduras metabolizan azúcar generando CO₂ y alcohol.

Las burbujas en un vino

Las burbujas en un vino nacen del CO₂ disuelto en el vino y que consigue convertirse en estas burbujas.

Es decir, las burbujas se crean de forma natural en la fermentación del vino. En los espumosos se suele hacer una segunda fermentación a botella cerrada para que se cree la magia de las burbujas. También es por eso que el tapón sale disparado cuando abres una botella de un vino espumoso, el gas llevaba retenido en la botella desde su segunda fermentación para crear estas burbujas.

El descubridor de este proceso fue el monje benedictino Dom Pierre Pérignon, de ahí el nombre del famoso champagne. Cuenta la leyenda que cuando se atrevió a probar el vino burbujeante, para averiguar el porqué de este resultado quedó fascinado por la sensación efervescente y gritó una frase que ha pasado a los anales de la historia del vino: “¡Venid hermanos, estoy bebiendo estrellas!”.

Características, elaboración y maridaje del Prosecco

El prosecco es un vino blanco italiano, generalmente un vino espumoso seco o extra seco. Hoy en día solo se elabora a partir de la variedad de uvas glera, anteriormente conocidas como «uvas prosecco».

La uva glera crece en muchas regiones de Italia, pero para poder elaborar prosecco tienen que proceder de las regiones de Friuli-Venecia Julia y Véneto, en Italia; tradicionalmente en la región de Friuli y en todo el Véneto, pero especialmente en las áreas cerca de Conegliano y Valdobbiadene, en las colinas al norte de Treviso.

El prosecco

El prosecco es un vino blanco italiano, generalmente un vino espumoso seco o extra seco.

El prosecco se puede producir en su versión totalmente espumosa (spumante) o ligeramente burbujeante (frizzante).El prosecco espumante es la variante más preciada porque el proceso de elaboración es más complejo y prevé una segunda fermentación.

También existe una versión no espumosa a la que se denomina prosecco tranquillo. Dependiendo de su grado de dulzura este vino se etiqueta como brut (hasta 15 g de azúcar residual), extra seco (de 15 a 20 g) y seco (de 20 a 35 g).

En la pirámide cualitativa del prosecco se encuentra en el nivel más alto la denominación DOCG de ConeglianoValdobbiadene, que comprende también el Grand Cru del prosecco que es el llamado cartizze. Las uvas Glera del Cartizze se cultivan en una zona especial de las colinas de Valdobbiadene, caracterizada por un microclima excelente y un terreno con mucha pendiente.

  • Se acompaña bien de platos ligeros y frescos, o tapas, como aperitivo o entrada. Pero también es un excelente vino para cenas a base de pescado. En su versión espumosa se suele utilizar como brindis al final de un almuerzo especial, y los más dulces son un buen maridaje con los postres.
  • Combinando Prosecco con zumo fresco de melocotón se obtiene el cóctel bellini; con vodka y sorbete de limón se presenta en el típico digestivo italiano «sgroppino».
  • Pero, sobre todo, el Prosecco es el ingrediente base del popular spritz, un aperitivo que ha conseguido gran fama dentro y fuera de las fronteras italianas.

El champagne: símbolo de alegría, fiesta, lujo y distinción

En el siglo XVII, cuando la corte francesa lo puso de moda, el champagne se convirtió en la bebida favorita de la nobleza y burguesía europeas. Sin duda, reunía todos los requisitos para ser un vino elitista, era caro, novedoso y escaso.

El origen del champagne, al igual que el de otros vinos espumosos, se remonta a 1681, cuando un monje benedictino, Dom Perignon, consigue embotellar un vino rústico, procedente de la región de la Champagne francesa, capaz de burbujear tras añadir azúcar en una segunda fermentación. Desgraciadamente, el efecto desaparecía al cabo de un tiempo, pero mientras tanto era un vino joven, fresco, de agradable paladar, aunque aún muy lejano del champagne actual.
Champagne

Su elaboración es semejante a la de otros vinos espumosos como el cava español y el espumante italiano aunque define exclusivamente al proceso de elaboración de los vinos de la Champagne francesa.

Entonces, el objetivo de los elaboradores se centró en el control de la segunda fermentación para conseguir mantener esas misteriosas y refrescantes burbujas.

  • El champagne es un vino espumoso que contiene anhídrido carbónico obtenido de forma natural, tras la fermentación alcohólica del mosto de uva.
  • Su elaboración es semejante a la de otros vinos espumosos como el cava español y el espumante italiano aunque, desde hace algunos años, el término «método champenoise» define exclusivamente al proceso de elaboración de los vinos obtenidos por este método en la región de la Champagne francesa.
  • En su producción se cuidan todos los detalles, desde la elección de las mejores uvas hasta el diseño del etiquetado.

Las únicas variedades de uvas legalmente autorizadas son las oriundas de la región de la Champagne, la Pinot Noire, Pinot Meunier y la Chardonnay.  A pesar de elaborarse con dos terceras partes de uvas tintas, el champagne es un vino blanco y eso es posible gracias al sistema de prensado inmediato aplicado para que el mosto fluya rápidamente y los pigmentos de la piel de la uva negra no tengan tiempo de teñirlo.

Ya en la botella, este vino sufre una segunda fermentación tras la adición de azúcares y levaduras en una operación conocida como tiraje. En ella, las levaduras transforman lentamente el azúcar en alcohol produciendo dióxido de carbono. Después se dejará envejecer en bodega al menos 15 meses en el caso del champagne clásico ó 5 años para un millésimé.