Hoy te proponemos Le Rosé de Antídoto 2016, un vino de extraordinario aroma lleno de incisiva frutosidad silvestre que atrae desde la primera mirada

Las Bodegas Antídoto está situada en San Esteban de Gormaz (Soria), en el centro de un núcleo de poblaciones como Soto de San Esteban, Miño de San Esteban, Matanza, Villálvaro y Alcubilla del Marqués, al sur del río Duero, sobre terrenos arenosos con profusión de guijarros.

De viñas viejas de Tinto Fino —tempranillo—, sometidas en conjunto a una viticultura con dirección ecológica proceden los vinos de la bodega.

Hoy te recomendamos Le Rosé de Antídoto 2016 que atrae tanto visualmente como en sabor y aroma, además está considerado uno de los rosé del momento. Tiene color piel de cebolla pálido, de extraordinario aroma lleno de incisiva frutosidad silvestre, con delicados perfumes florales, notables notas especiadas y la impronta de hierbas campestres. Vino sabroso, equilibrado y largo.

Le Rosé de Antídoto 2016

Le Rosé de Antídoto 2016 atrae tanto visualmente como en sabor y aroma, además está considerado uno de los rosé del momento.

Le Rosé es un rosado concebido desde el mismo viñedo, la parcela llamada Carresoto del pueblo de Miño de San Esteban, a partir de variedades autóctonas Tinto Fino y la blanca Albillo.

Las uvas proceden de las viñas viejas prefiloxéricas de este «grand cru», a 950 metros de altitud, en el que predomina un suelo superficial de 30-50 cm de arena y un fondo directo de roca calcárea, modelo de terroir referente en los grandes Champagnes, Borgoñas y en el Valle del Loira.

El prensado, proceso mejorado ahora en la nueva bodega, es de tipo Champagne, para solo recoger el mosto flor con el que se elabora Le Rosé. El vino resultante se fermenta y se cría en barrica nueva de 600 litros.

La primera añada Le Rosé fue en 2013 y desde su principio este rosado fue elaborado directamente para competir y categorizar en la elite mundial de los rosados.

Sourdais percibió que Soria era un lugar idóneo dada la tradición de Ribera de Duero y, en general, de la viticultura española de elaborar claretes, para recoger conscientemente la tradición y actualizar el legado consiguiendo con Le Rosé el rosado pleno español.

Le Rosé 2016 y su elaboración

“La añada empezó con una anotación significativa: los rosales brotaron en enero, indicio de que el inicio del año había sido poco frío en esta latitud soriana. Los fríos intensos comenzaron en marzo y vimos las primeras nevadas a mediados de abril”, explican desde Bodegas Antídoto.

Las uvas

Las uvas proceden de las viñas viejas prefiloxéricas de este «grand cru», a 950 metros de altitud, en el que predomina un suelo superficial de 30-50 cm de arena y un fondo directo de roca calcárea.

“La brotación se produjo el 29 de abril, en la media de los últimos 50 años en Soria. A mitad de mayo, registramos un periodo bastante frío y tuvo un impacto destacable como es que la floración de la viña llegó tarde, para el día 20 de junio.

“El verano se caracterizará por la sequía, como la añada en su conjunto. No obstante, en pleno estío, el 14 de julio, se registraron 5º de mínima y el día 12 de agosto, 3º. Este frío permitió a la planta recuperarse de las horas del sol.

“En septiembre, logramos apreciar un calor intenso, 37º el día 7, y entre el 14 y el 16 llegaron las lluvias y se registraron 12 litros de agua para que la planta se refrescará y viviera su segunda juventud. Este aspecto ofrecerá personalidad a la añada y se grabará en la memoria del vino”, describen el proceso.

Le Rosé es un vino directo, abierto, de una añada cercana que no es con de sus atributos y que despliega sus aromas sin pudor. La cantidad y generosidad de 2016 se nota en boca, a la vez que transmite unos sabores precisos, desde el inicio y de una forma relajada, apreciándose también un equilibrio y fluidez notable.

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