Un buen barman procura conocer gran cantidad de productos con el objetivo de satisfacer al cliente más exigente y el servicio sea de excelencia

El desarrollo de las diferentes ciencias no solo ha provocado la variación lingüística de terminologías como bar, barman o bartender, sino que ha trascendido a la industria de las espirituosas con los nuevos avances científico-técnicos. Estos logros se reflejan en la producción de licores, rones, espumosos, vinos, refrescos, u otras bebidas, etc.

Un buen barman

Un buen barman debe tratar de guardar en su memoria la mayor cantidad de productos posibles para poder satisfacer al cliente más exigente

Hoy la variedad es tan grande que es casi imposible conocer el amplio espectro de bebidas alcohólicas y no alcohólicas o sin alcohol (analcohólicas) que se elaboran en el mundo. No obstante, un buen barman debe tratar de guardar en su memoria la mayor cantidad de productos posibles para poder satisfacer al cliente más exigente, de manera que el servicio brindado sea de excelencia.

Los conocimientos del barman son esenciales

La posibilidad de estudiar para ser un buen catador no está a la mano de todos; por eso, no es necesario ser un barman o un gran chef para determinar si una comida es buena o un cóctel reúne los requisitos para una ocasión específica, aunque sí es importante aclarar que el cliente ayuda al barman a la hora de brindar un buen servicio: si los conocimientos del barman son esenciales a la hora de medir un buen servicio, también lo son los del cliente, y viceversa.

A través de los años, el vestuario de los bármanes ha variado, pero siempre ha mantenido una imagen de frescura y elegancia, cuya proyección ante el cliente trasmite confianza, seguridad y beneplácito. El estilo varía de un país a otro, en Cuba por ejemplo se ha mantenido el pantalón negro, camisa blanca o de colores claros preferiblemente, o mesera, chaleco o guayabera; corbata o lazo bien ajustados, y un calzado sobrio y cómodo.

Un buen profesional

Un buen barman debe cumplir además ciertos requisitos en su labor diaria: reflejar una imagen de pulcritud, mesura y sobriedad, que denote una educación cuidadosa y de respeto hacia el cliente; sin perder su simpatía y sin dejar de ser servicial. Sobre todo, debe mantener impecablemente sus manos y sus uñas, porque es lo primero que ve el cliente. De igual forma ocurre con la higiene del bar: un bar sucio y deplorable genera rechazo en el público.

Barman

Debe cumplir además ciertos requisitos en su labor diaria: reflejar una imagen de pulcritud, mesura y sobriedad, que denote una educación cuidadosa y de respeto hacia el cliente

El concepto de higiene abarca desde el mostrador o barra hasta los utensilios de trabajo, el cuidado de la cristalería, las botellas de bebida, la estantería, las hieleras, las batidoras, la caja contadora, los refrigeradores, los exhibidores, los alimentos y las frutas, entre otros. De la limpieza dependerá la calidad del servicio que se ofrezca.

Durante su horario de trabajo, el barman atenderá con prontitud y amabilidad los pedidos de los clientes presentes, manteniéndose alerta para brindar nuevos servicios a esas personas o a otras que lleguen a su instalación ese día.

Un truco que da excelentes resultados es usar pantalones con bolsillos, pues estos permiten guardar una pequeña agenda, un lápiz o bolígrafo, un encendedor para cigarrillos o habanos, un abridor de vinos y otros enseres útiles. Los hábitos y gestos de un buen barman demuestran su habilidad y conocimientos técnicos, desprovistos de cualquier atisbo de brusquedad y torpeza. Para esto es necesario un adiestramiento constante que perfeccione su educación profesional.

Barman

Una de las virtudes esenciales de un profesional detrás de una barra es la discreción.

Una de las virtudes esenciales de un profesional detrás de una barra es la discreción. Toda la información que escuche debe permanecer en su memoria, pero por ética jamás la divulgará o hará comentario alguno sobre ella. Y no solo estará presto a escuchar, sino también a responder, por lo que debe ser un buen comunicador.

Aprender varios idiomas siempre será algo útil para la profesión, también es importante que sepa de historia, geografía, política y estar actualizado sobre el acontecer nacional e internacional. Nunca deberá imponer un criterio, pues no se trata de superar al cliente, sino de brindar un buen servicio.