Un vino de crianza no se escoge al azar, deben criarse los que provengan de uvas que permitan buena evolución durante un período de tiempo

La ley del vino establece que un vino de crianza es uno que ha estado al menos 24 meses de crianza entre barrica y botella, de los cuales, al menos seis meses han permanecido en la barrica. Por su parte, la ley del vino que se aplica en Rioja dique que un vino de crianza debe estar 24 meses mínimos obligatorios entre barrica y botella y el mínimo obligatorio es de 12 en barrica.

Si vemos la contra etiqueta de un vino de crianza podemos percatarnos que ahí está expresada la edad del vino y los años de la cosecha. Esta fecha, que también aparece de manera opcional en la etiqueta expresa el año de la vendimia, es decir, del año en que se recolectó la uva.

 vino de crianza

Si vemos la contra etiqueta de un vino de crianza podemos percatarnos que ahí está expresada la edad del vino y los años de la cosecha.

Un vino joven, ya sea blanco rosado o tinto son vinos que no son estables. Son vinos que, después de su año y medio de vida, más o menos, van a empezar a perder aromas, a perder sabor, a cambiar el color. Después de un año y medio empiezan a decaer. Dependiendo del tipo de uva o sobre todo de la elaboración. Hay algunas excepciones que pueden estar ricos durante más tiempo.

Pero lógicamente, si lo comparamos con el que está recién cogido más cerca de la añada, ha perdido algunos aromas porque al ser un vino joven perderá muy rápido sus características. Sin embargo, si introducimos el vino en esas barricas a través de los poros de la madera, el vino sufrirá una oxidación muy lenta que convertirá tanto el aroma y el sabor como el color inestable, es decir, se convertirá en un vino de crianza.

El vino de crianza va a tardar más en morir

El vino de crianza va a tardar más en morir.

El vino de crianza va a tardar más en morir. Entonces, esta es una de las razones por las que los que se envejecen en barrica, lógicamente, los aromas y sabores de la madera también influyen.

Clasificación de los vinos según su tiempo de crianza

  • Vino joven: vinos del año que se caracterizan por ser frescos y afrutados.
  • Vino de crianza: vinos que han tenido un tiempo de reposo mínimo de 24 meses, de los cuales 6 meses han sido en barrica.
  • Vino de reserva: vinos de buenas añadas que han estado en reposo durante al menos 36 meses, de los que por lo menos 12 meses han sido en barrica.
  • Vino de gran reserva: vinos excepcionales que han permanecido 60 meses en estado de reposo, de los cuales 18 meses han estado en barrica y el resto en botella.

Esta clasificación puede variar dependiendo de cada Consejo Regulador de las diferentes Denominaciones de Origen.

¿En qué consiste la crianza de vinos?

Hay que partir de la siguiente idea para concebir un vino de crianza:

«Solamente deben criarse los vinos que provengan de uvas que permitan una buena evolución durante un período de tiempo determinado. Esto dependerá del tipo de uva, de la calidad que ese año tenga la uva en cuestión, y del tipo de elaboración que haya tenido el vino. Los vinos aptos para ser criados deben tener una cantidad suficiente de taninos, acidez, cuerpo, extracto seco, grado alcohólico, así como poca predisposición a la oxidación».

Consiste en la permanencia del vino en barricas de roble durante un período de tiempo que se complementará con un período de reposo en botella. La barrica más usada en este proceso es la bordelesa, que cuenta con una capacidad de 225 litros. La crianza no es exclusiva de los vinos tintos, pues es posible hacerlo con los vinos blancos procedentes de uvas como la Chardonnay, la Macabeo, la Verdejo, y la Viura, que evolucionan muy bien.

Fases fundamentales en un vino de crianza

1. Crianza en madera o fase oxidativa: Se realiza en barricas de madera de roble. La que se lleva a cabo en barricas de roble francés. A través de este proceso se consiguen vinos suaves y elegantes. La que lo hace en barricas de roble americano proporciona caldos más duros y «agrestes». Las barricas de roble francés son mucho más caras, ya que permiten un menor rendimiento de la madera.

Desde hace menos de un lustro ha comenzado la fabricación de barricas de roble español en La Rioja Alta. La madera traspasará alguno de sus componentes al vino durante esta fase. Este es el caso de los taninos y de los aldehídos. Estos influirán en el aroma y el sabor del vino. En la fase oxidativa se produce un proceso de evaporación de agua y de alcohol de aproximadamente un 10% cada dos años de envejecimiento.

Crianza en madera o fase oxidativa

Vinos de crianza-Crianza en madera o fase oxidativa: Se realiza en barricas de madera de roble. La que se lleva a cabo en barricas de roble francés.

Debemos aclarar que un exceso de tiempo de envejecimiento estropeará hasta al mejor vino, porque le hará perder su color y le aportará demasiados aromas y taninos de la madera. Además, hará que termine oxidándose fatalmente. No es aconsejable que un vino sea envejecido más de dos años en barrica.

2. Crianza en botella o fase reductora: Se realiza en ausencia de oxígeno porque una vez se haya tapado la botella con el corcho este impide que el oxígeno entre. Esta fase se tiene que llevar a cabo siempre con la botella en posición horizontal para que el corcho esté humedecido. En este momento el color de los tintos queda fijado en tonos teja porque disminuyen los antocianos (pigmentos azules y rojos) y aumentan las flavonas (pigmentos amarillos). Los blancos carecen de antocianos y por eso al aumentar las flavonas aparecen los colores amarillos intensos y ambarinos.

En esta fase se atenúan los aromas primarios de la uva y van apareciendo los aromas terciarios que aportan al vino su buqué. La crianza hace que desaparezcan los taninos y se reduzca la astringencia del vino haciendo que sea más suave y fino al paladar.

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