Las aerolíneas de Estados Unidos están poniendo fin a la costumbre de ofrecer alcohol gratis a sus pasajeros en los vuelos internacionales.

UNA DE LAS TRADICIONES más apreciadas por muchos viajeros está en vías de extinción entre las líneas aéreas estadounidenses: las bebidas alcohólicas gratuitas. Esta tendencia incluso está afectando a los vuelos internacionales y las clases ejecutiva y primera, ámbitos que hasta ahora habían permanecidos relativamente inmunes a la reducción de costos de la industria.

Las nuevas políticas afectarán a los viajeros latinoamericanos que vuelan desde o hacia Estados Unidos. Según la Organización de Aviación Civil Internacional, en 2003 más de 60% de los pasajeros-kilómetros (un indicador de tráfico de pasajeros de la industria) realizados entre EE.UU. y América Latina se efectuaron en líneas estadounidenses.

El año pasado, United Airlines comenzó a cobrar en sus vuelos internacionales US$5 por cada bebida alcohólica en clase económica, mientras que Delta Air Lines elevó su precio de US$4 a US$5. United también está instruyendo a sus auxiliares de vuelo para que “la casa” no invite con cerveza, vino o champán a los pasajeros que celebran su cumpleaños, aniversario o luna de miel.

En las clases primera y ejecutiva los tragos todavía son gratis, pero la calidad y cantidad que ofrecen algunas aerolíneas de Estados Unidos está en descenso. Desde junio del año pasado, US Airways dejó de servir a sus pasajeros de clase ejecutiva internacional el Caymus, un Cabernet Sauvignon de Napa Valley, California, que cuesta alrededor de US$70. Ahora, su mejor oferta de vinos es un Syrah de la viña Wente, que se vende por cerca de US$13.

Las bodegas no sólo se están quedando vacías a 10.000 metros de altura, sino también en tierra. Muchos clubes que las aerolíneas tienen en los aeropuertos también están reduciendo el alcohol gratis. Antes, estos clubes servían tragos gratuitos a los viajeros de clases preferenciales o a miembros de sus programas de vuelo. En el Admirals Club de American Airlines, por ejemplo, solían ofrecer dos cupones de tragos gratis para los pasajeros que viajaban en clase ejecutiva internacional o primera clase. Ahora los agentes en la recepción sólo entregan uno (una pista: le darán otro si usted lo solicita).

Los recortes en las líneas aéreas estadounidenses también incluyen servicios como revistas, almohadas, auriculares y comidas gratis. “Ya estoy resignado al hecho de que en clase económica hay que pagar por casi todo hoy en día”, dice Joseph Gordon, un consultor estadounidense de 27 años que suele viajar en American.

Los cambios se deben, en gran parte, a las dificultades económicas por las que atraviesan las líneas aéreas de EE.UU. y la industria en general. Además, la dura competencia de las operadoras de bajo costo ha llevado las tarifas a precios históricamente bajos, lo que junto al aumento del precio del combustible ha forzado a muchas compañías a acogerse a las leyes de bancarrota.

Sin bien las aerolíneas latinoamericanas enfrentan un escenario similar, la mayoría no ha recortado las amenidades para sus pasajeros. Algunas incluso ponen un énfasis especial en su oferta de alcoholes nacionales.

LAN Airlines S.A., por ejemplo, cuenta con un sommelier que selecciona los vinos ofrecidos a bordo. La compañía con sede en Santiago, Chile, sirve bebidas alcohólicas tanto vino, como cerveza y licores en todas las cabinas durante los vuelos internacionales y en la mayoría de los vuelos locales. La empresa dice que no sólo se enorgullece de ofrecer ese servicio, sino que además busca potenciar la industria chilena de vinos. “LAN es mucho mejor que cualquiera de las estadounidenses”, dice Patricio Navia, un profesor de ciencias políticas de New York University. Navia viaja al menos cinco veces al año desde Nueva York a Santiago en LAN y en American. “Ha mantenido la idea de que el viaje tiene que ser una experiencia atractiva”.

La aerolínea brasileña Varig S.A., que hace seis meses se acogió a las leyes de bancarrota, dice sigue ofreciendo bebidas alcohólicas en todas sus cabinas y vuelos. En las rutas domésticas, sin embargo, sólo convida cerveza. Y la cachaça sólo se ofrece en las clase sejecutiva y primera.

En Europa tampoco han optado por la abstinencia. British Airways, por ejemplo, sirve alcohol gratis en todas sus cabinas y selecciona las cervezas según el destino (Guinness en viajes a Irlanda, por ejemplo).

Fuente: Portfolio.com.co