Con más de 250 años de tradición, el coñac, se mantiene en el gusto de las personas alrededor del mundo. Por generaciones se ha investigado cómo beber el coñac de la mejor forma para poder percibir a plenitud sus sabores y aromas.

La tradición se remonta a la región de Cognac en Francia donde era conocido como eau de vie o agua de vida. El proceso comenzó con la selección de la mezcla de vinos que se añejaron en las más de 300 mil barricas de robles centenarios, procedentes exclusivamente de los bosques franceses. La paciencia tras las décadas de añejamiento le confiere al coñac su máximo potencial y características más notorias.

La materia prima del coñac son las uvas que se cultivan en la Charente francesa. Las principales variedades de la zona (Ugni Blanc, Folie Blanche y Colombard) producen un vino blanco de gran neutralidad, muy adecuado para la destilación. El clima, el suelo y la proximidad a la costa atlántica constituyen un marco ideal para cultivar este tipo de uvas.

250 años de tradición, el coñac

Con más de 250 años de tradición, el coñac se mantiene en el gusto de las personas alrededor del mundo y por generaciones.

Una conversación con Julio Rangel

En una entrevista de El Sol de México con Julio Rangel, produc manager de Hennessy, sale a la luz cómo ve este especialista de las espirituosas la historia de una de las bebidas más famosas.  Además nos acerca a las razones por las que a lo largo del tiempo ganado el prestigio internacional. Rangel nos introduce al mundo sensorial de esta bebida cautivadora y símbolo de estatus del buen beber. “Es importante entender que el coñac es una bebida que viene de Francia, un destilado naturalmente incomprendido, su historia no es muy conocida, es un brandy, pero la diferencia es que, el coñac usa uvas blancas y se destila dos veces”, explicó Rangel.

De esta tradición, el experto nos cuesta algunos aspectos puntuales sobre la edad: “Influye en sus cualidades, pero solo los años de almacenamiento en barrica son los que cuentan, pues el proceso se detiene cuando se embotella. Se clasifican con base en el sistema creado por la marca y se identifican por ser abreviaturas inglesas de las denominaciones tradicionales V.S., V.S.O.P., Fine de Cognac, X.O. o Paradis, y para gustos más exigentes y conocedores hay también algunas ediciones limitadas de las mismas”.

El coñac no sigue envejeciendo una vez embotellado. Cuando el cognac es el resultado de un ensamblaje, la edad que aparece en la etiqueta es la edad del aguardiente más joven que se incluye. Por ello, un coñac de 10 años puede contener también coñacs de 15 o 20 años.

Las denominaciones oficiales del coñac según su tiempo de crianza son las siguientes:

  • VS (Very Special) o ✯✯✯ (3 estrellas): coñacs cuyo aguardiente más joven tiene al menos dos años de añejamiento en barricas.
  • VSOP (Very Superior Old Pale) o Réserve: coñacs cuyo aguardiente más joven tiene al menos cuatro años de añejamiento en barricas.
  • Napoléon, XO u Hors d’âge, también en algunas botellas tiene la leyenda VSOPXO (very superior old pale extra old): coñacs cuyo aguardiente más joven tiene al menos seis años de añejamiento en barricas.

«Particularmente la maison, es una de la pioneras en la producción y distribución del coñac, desde su fundación, las familias Hennessy y Fillioux han abordado el coñac de forma diferente pero siempre juntas. Con lo que se llamaría Hennessy V.S.O.P, crearon un nuevo estilo de coñac que transformaría el arte de esta bebida emblemática, inspirando la futura designación «Very Superior Old Pale»», explica.

La edad del coñac

La edad del coñac influye en sus cualidades, pero solo los años de almacenamiento en barrica son los que cuentan.

La tradición, sabor y apariencia

Sobre su sabor y apariencia, Rangel comentó: “Beber coñac es un viaje sensorial que inicia al mirar el diseño de la botella, después al abrirla y llenarse los sentidos con su aromático perfume envolvente a avellana, vainilla y especias. La cúspide del viaje es dejarse acariciar la boca con su robustez, que se distingue a la vista con su intenso color ámbar”.

Tradicionalmente, el coñac se concibió como una bebida de lujo para europeos que en sus liturgias se sentaban a compartir una copa de este elixir, puro y sin hielo, que calentaban con la temperatura de la mano a través del cristal.

coñac y tradición

Para disfrutar de una buena copa de esta bebida es indispensable conocer más sobre qué hay detrás de ella, su tradición.

En su envejecimiento, el porcentaje de alcohol y agua en el aguardiente disminuye a causa de la evaporación que permiten las paredes de las barricas de roble. Esta fase se denomina “part des anges”, o parte de los ángeles. El alcohol evaporado favorece la aparición de un hongo negro, Torula o Baudoinia compniacensis, que crece en las paredes de los barriles y suele frenar la evaporación, sellando los poros de las paredes de los barriles de envejecimiento.

El producto final es una mezcla con 40% de alcohol.  El coñac no sigue envejeciendo una vez embotellado, cuando este es el resultado de un ensamblaje, la edad que aparece en la etiqueta es la edad del aguardiente más joven que se incluye.

Estereotipo del clásico bebedor se ha reinventado

Aunque el coñac es parte de una tradición de bebedores, ese estereotipo clásico, así como las formas de tomarlo, se han reinventado. «Desde hace algún tiempo, Hennessy experimenta con nuevos sabores y formas de preparar tragos, que sean aceptados para el mercado mexicano», dice Rangel.

“El coñac va muy bien con el contexto actual de la mixología y coctelería, de hecho, uno de los primeros cócteles clásicos de Hennessy fue el Sazerac, que lleva azúcar, cáscara de limón y coñac, también es combinable con las nuevas escuelas de coctelería con frutas, jugos, cítricos, cócteles con Jamaica, y horchata, son los más conocidos. En la playa puedes tomarlo con gua de coco, literal abrir el coco y ponerle unas onzas de coñac, es lo mejor que puedo recomendar”, explica.

El coñac va muy bien con el contexto actual de la mixología y coctelería

El coñac va muy bien con el contexto actual de la mixología y coctelería, la tradición y modernidad se unen.

«El X.O va muy bien con chocolate, el very special, que es un coñac joven de 8 años, queda bien con un mole, sus notas de vainilla, y especias, hacen el match con este platillo tradicional que también lleva una gran mezcla de sabores, también queda con chocolates, postres, tarta de manzana, de higo, ate de guayaba; pero también el coñac es buena bebida para digestivo”, explicó.

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