Colección de miniaturas de whisky de 35,000 libras

El valor de la colección de toda una vida

por Juan Diego Artigas
Colección de miniaturas alcaza una valoración de 35,000 libras

Un coleccionista pone en subasta cerca de 4,000 unidades de su colección de miniaturas de whisky

Brian Mashall comenzó en 1980 a coleccionar miniaturas gracias a que un amigo le regaló las dos primeras. Lo que parecía una simple ficción terminó con una colección de miniaturas de cerca de 4,000 whiskies diferentes.

Una afición curiosa en su caso pues «no soporta el olor del whisky.»

A lo largo de tres décadas ha reunido cuidadosamente suficientes miniaturas para llenar 130 cajas -casi exclusivamente de whisky- procedentes de lugares tan lejanos como América, Irak, Uruguay y Australia.

Cansado de su afición se puso en contacto con Gildings Auctioneers en Market Harborough, una casa de subastas y quedó sorprendido con la tasación del análisis minucioso de todas las unidades

Dijo: «Nunca tuve ningún objetivo en mente. Pensé que todo podría valer unas 8.000 libras como máximo, así que me quedé atónito cuando oí que podría alcanzar hasta 35.000 libras.

Brian apuntó que su colección comenzó cuando un colega empezó a coleccionar jarras de whisky y a la vuelta de una de sus vacaciones volvió de sus vacaciones con tres miniaturas de whisky y le dijo: «Puedes empezar a coleccionarlas».

Brian añadió: «Ni siquiera me gusta el producto, pero cobró vida propia porque empecé a planificar mis vacaciones en Escocia en torno a él.

«Es una época que ya pasó, pero solía haber muchas tiendas de whisky estupendas allí».

Brian Marshall y parte de la colección de miniaturas subastada

Brian Marshall y parte de la colección de miniaturas subastada

Preguntado sobre su afición sin ser un amante del whisky dijo: «Cuando mis compañeros me preguntaban por qué hacía una colección de miniaturas de whisky cuando ni siquiera me gusta el sabor, solía decir: ‘bueno, tú compras cigarrillos y al final de la semana todo lo que tienes es un montón de ceniza, pero yo tengo mis hermosas botellas para mirar'».

La mayoría de las botellas son de los años ochenta y noventa porque las destilerías dejaron de fabricar tantas miniaturas después de aquella época. La última botella que Brian compró fue en la rueda de Falkirk hace unos cinco años.

Entre los lotes más destacados de la primera parte de la subasta celebrada en diciembre, se encontraban los packs de presentación emitidos por Signatory Vintage de whiskies de 1966, como Laphroaig, Ardbeg y Macallan. También había una amplia colección de la serie The Whisky Connoisseur y embotellados especializados de Gordon & MacPhail y Cadenhead’s.»

Puedes ver las unidades subastadas de la colección de miniaturas en la web de Gildings

La segunda parte de la subasta que se realizará pronto, incluye la colección única de Brian de 120 embotellados de whisky Ballantine’s, cada uno con una etiqueta diferente de todo el mundo y a lo largo de las décadas. También hay algunos tesoros de las grandes potencias del whisky, como una botella en miniatura de Macallan 1961 que conmemora el 35º aniversario de la revista Private Eye, estimada entre 200 y 300 libras, y un conjunto de embotellados del Mini Bottle Club UK, del que Brian fue miembro durante mucho tiempo.

Muestras de parte la colección de miniaturas

Muestras de parte la colección de miniaturas

El director de Gildings y especialista en vinos, whisky y licores, Will Gilding, dijo: «Tenemos muchas ganas de subastar la increíble colección de Brian.

«Con las fantásticas joyas que se ofrecen, los conocedores y aquellos que buscan el regalo perfecto para el bebedor de whisky pueden estar agradecidos de que la pasión de Brian sea coleccionar más que beber el whisky. Debido al gran volumen de esta colección de miniaturas y a los raros ejemplares que contiene, prevemos que obtendrá entre 25.000 y 35.000 libras en el transcurso de las dos subastas».

La decisión de Brian de vender no está motivada más que por la necesidad de despejar espacio.

Hasta que decidió subastar su colección, esta estaba almacenada en su garaje doble, donde un estrecho camino la separaba de su colección de maquetas de trenes.

Le costó desprenderse de algunos objetos -entre ellos la colección de miniaturas de 120 botellas de Ballantine’s- y solo se ha quedado con un Rolls-Royce de Rutherford’s y un juego con todos los jugadores del equipo ganador de la Copa de Europa del Manchester United de 1968.

Related Articles

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad