Ambos habían oído hablar en Avilés de la visita de Brad Pitt, pero ninguno se imaginaba encontrarse cara a cara con el actor hasta que, al llegar a Carcedo, vieron dos vehículos de lunas tintadas aparcados a la puerta del negocio. «Me dije a mí mismo: está aquí comiendo», señala Fernández, que, efectivamente, no se equivocaba.
En el interior del local tan sólo comían Pitt y su comitiva. Fernández y Espinosa entraron y saludaron a los comensales, que prosiguieron degustando, entre otras viandas, jamón ibérico, ensalada mixta, jabalí y ciervo. Una vez concluido el banquete, Fernández se acercó a la mesa del actor. «Esperé a que todos acabasen de comer y tras presentarme le dije que si podría firmarme una botella, a lo que accedió inmediatamente», subraya Fernández. «Después le propuse firmarle yo una para que se la llevase de recuerdo, lo que le causó mucha gracia. Acto seguido mostró el obsequio a todos los presentes».
Fernández y Espinosa gozaron de unos minutos de charla con Brad Pitt. Durante ese tiempo, los tres dialogaron sobre Asturias y sobre vinos. «Fue muy amable con nosotros, muy natural», explica Espinosa. El actor se declaró muy interesado por el vino español y Fernández le invitó a visitar las instalaciones de la bodega que representa. «Le di mi teléfono. Se despidió de nosotros y marchó hacia el aeropuerto. Si algún día suena el móvil y me llama será fenomenal», señala mientras sostiene la botella firmada por el actor.
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